El Gritón: Voz revolucionaria

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martes, 28 de mayo de 2013

EL ESPEJO por José Vicente Rangel



¿Qué impide ver el bosque? ¿Hacia dónde se mueve el país? ¿Cuál es la actual situación de los venezolanos? ¿Transición o etapa de acumulación de fuerza por el chavismo para profundizar el proceso revolucionario? La desaparición de Hugo Chávez dejó un vacío difícil de llenar. Golpeó profundamente a todos los sectores y abrió la brecha a múltiples expectativas. Aún no ha habido tiempo de reponerse, y los movimientos que se observan sólo son intentos por definir alternativas.

2 Luego de la confusión de los primeros momentos hay indicios de nuevas estrategias para consolidar opciones, tanto del chavismo como de la oposición. La impresión, por ahora, es que el chavismo asimiló mejor la enseñanza, tanto electoral como política, del 14 de abril. Un resultado del cual derivan importantes conclusiones, ante todo, sobre la fluidez del proceso. Porque si bien es cierto que el resultado del 14-A fue reñido en cuanto a candidatura presidencial -pero suficiente para acreditar la victoria de Maduro-, ese mismo resultado a nivel de municipios revela que el chavismo se impuso con holgura. De los 335 municipios del país, el chavismo ganó en 239 (71%), mientras la oposición se impuso en 96 (29%). Se trata del piso político donde competirán ambas formaciones en las próximas elecciones.

3 Insisto: el chavismo asumió responsablemente el resultado de las presidenciales. Lo asimiló de inmediato. Con serenidad. En abierto contraste con la reacción del liderazgo opositor -tanto de la MUD como de su candidato. Ambos se desesperaron con la victoria de Maduro y se comportaron de manera antidemocrática. Centraron su táctica en este dato y pusieron de lado el éxito de la votación que alcanzaron. A este error, fruto de la inmadurez que caracteriza al líder del sector, se sumó, horas después, su insólito llamado a la violencia, cuyo costo político y de imagen es incuestionable. ¿Consecuencia de esa absurda convocatoria a la violencia?: muertos, heridos, instalaciones públicas y locales del Psuv atacados, es decir, el error más grave de la oposición desde la aventura golpista del 11-A y el paro-sabotaje de la industria petrolera. El episodio retrotrae a una etapa que se consideraba superada y socava la credibilidad del sector. A diferencia, por ejemplo, de la hoja de ruta definida por Maduro, del despliegue del "gobierno de calle", que saca la política del atolladero post 14-A, el candidato perdedor se consume en una batalla sin futuro. Mientras que Maduro se ubica en la dirección correcta -la que reclama la mayoría nacional-, asumiendo temas importantes como el funcionamiento de la administración pública, la gerencia, el manejo de lo social, lo económico y financiero. Destaca un paso dado por él: la oferta de diálogo al país y, en particular, al empresariado. La política que le encomendó al ministro de Finanzas, Nelson Merentes, desbloquea la situación planteada. Sus efectos ya se perciben. El encuentro Maduro-Mendoza es una definición que fortalece al Gobierno, abre la senda de la participación del empresariado y descoloca a la oposición. No hay duda de que tanto el candidato perdedor como la MUD están en una situación inconfortable. Sin piso político. Aislados. Desconectados del país real. Lo cual enerva su logro electoral del 14-A. Por ahora esa es la situación. Ya se verá lo que depare el futuro próximo.


Diálogo: dirigentes de la oposición y medios a su servicio sostienen que la ruta del diálogo la tiene bloqueada el gobierno bolivariano, y señalan como responsable al presidente Maduro. Nada más distante de la verdad. Al contrario: Maduro designó una comisión integrada por Cilia Flores, Diosdado Cabello y Jorge Arreaza para manejar el tema y hacer los contactos correspondientes. Además, el Gobierno a través de sus ministros realiza constantes reuniones con diversos sectores, personalidades, gremios, sindicatos. Maduro, en el desarrollo de la política de calle, se relaciona y aborda problemas concretos en las regiones que visita. Y, por si fuera poco, producto de esa política de diálogo se reunió con Lorenzo Mendoza, otros empresarios y directivos de medios. A su vez, Nelson Merentes ha concertado políticas directamente con centenares de representantes del sector privado de la economía. ¿Qué más quiere la oposición? Si ella actuara con seriedad, asumiría lo que está en marcha en vez de quedarse rezagada. Prácticamente sin política…

Algo que siempre recomiendan los analistas en política es no hacer el ridículo. Por eso la gente seria de la oposición -la hay- debería reflexionar sobre el triste papel que protagoniza enviando al exterior a sus voceros para hablar mal de Venezuela, de sus instituciones, y cuestionar un resultado electoral legítimo, que ya es clavo pasado. En todos los casos los emisarios son recibidos por dirigentes de la derecha que, incluso, lo hacen con fastidio. ¿No se dan cuenta?...

La internacional mediática está muy activa defendiendo a diarios argentinos como La Nación y Clarín y, de paso, a la empresa que monopoliza el papel: Papel Prensa. Pero los promotores de la campaña se cuidan de que se sepa en el exterior que esta empresa le fue arrebatada a sus propietarios -incluso utilizando la tortura para consumar el despojo- por los dueños de ambos diarios durante la dictadura…

Los tiempos de la política son de seriedad y no de chismes y de basura. El país demanda responsabilidad al liderazgo. Las infamias están en el orden del día y la respuesta debe ser el más absoluto desprecio.
José Vicente Rangel
jvrangelv@yahoo.es

jueves, 16 de mayo de 2013

EN LUGAR DE SENTARNOS A LA PUERTA DE LA CASA PARA VER PASAR EL CADÁVER DE LA BURGUESÍA Y EL IMPERIALISMO, FORMEMONOS Y ORGANICEMONOS EN EL PUEBLO Y CON EL PUEBLO…

Carlos García


Venimos leyendo en diferentes medios de prensa, escritos y electrónicos, explicaciones sobre las razones que generaron la disminución de votos de la Revolución y el aumento para la derecha; unas muy sesudas en cuanto a la literatura utilizada, pero vacías de causas reales explicativas del fenómeno, otras bastante cercanas a la verdad, pero sesgadas a uno o dos elementos/causas del problema, una categoría de justificaciones tan superficiales que la gente de la derecha fascista se estará riendo de las tonterías planteadas, pero estará aplaudiendo a los autores pues les están sirviendo en la operación psicológica que tienen montada desde hace varios años. También hay quienes han señalado contundentemente causas de las fallas de manera global, precisa y congruente con la realidad, pero no hemos iniciado las tareas que debemos iniciar a fondo y ahora: informar y formar al pueblo sobre el significado concreto del Socialismo, sobre el modo de producción socialista, sobre las relaciones de trabajo entre los hombres, sobre la cultura en el socialismo, sobre los derechos humanos, sobre la satisfacción de las necesidades, sobre la democracia participativa y protagónica, sobre la propiedad social de los medios de producción de bienes y servicios, sobre la defensa de la Patria, sobre la libertad, sobre el trabajo comunitario, sobre las comunas, Consejos Comunales, sobre nuestro socialismo Bolivariano, propio, sin copias o imitaciones de nadie, a la venezolana. Sobre la solidaridad internacional. Sobre el imperialismo como enemigo a combatir y vencer. No estamos manejándonos en la lucha de clases, en el significado de nuestra Constitución y leyes revolucionarias, en la justicia social y en el desenmascaramiento político, ideológico y social de clase de la Burguesía.
Estas ideas debieran discutirse a plazo inmediato y comenzar a dictar cátedra sobre la revolución Bolivariana y socialista, comenzando por utilizar el legado de Chávez, escrito y grabado; apuntalado con las enseñanzas de numerosos estudiosos de la revolución y del socialismo, en términos de aplicación a nuestra realidad actual para cambiarla, sin caer en el cultismo, o en la pedantería de la pura teoría marxista al estilo de los Viejos Manuales del Marxismo que editaron en la desaparecida Unión Soviética. No significa esto que estemos defenestrando esos conocimientos, sólo estamos planteando enseñar Socialismo en la práctica, en la vida social, en el pueblo, siguiendo el modelo del “Aprender Haciendo”  de manera que el pueblo se convierta en su propio maestro. Chávez lo dijo: “La conciencia es eso: conocimiento, más nada”; y “la conciencia no es sino el conocimiento, y en este caso de la historia, de la verdadera historia de nuestros pueblos”. “…con el propósito de hallar recursos válidos para que nuestro pueblo avance por el mapa intrincado y complejo del futuro que nos hemos atrevido a invocar un modelo ideológico autóctono y enraizado en lo más profundo de nuestro origen y en el subconsciente histórico del ser nacional.” “Este proyecto ha renacido de entre los escombros y se levanta ahora, a finales del siglo XX, apoyado en un modelo teórico-político que condensa los elementos conceptuales determinantes del pensamiento de aquellos tres preclaros venezolanos, el cual se conocerá en adelante como Sistema EBR, el Árbol de las Tres Raíces: la E, de Ezequiel Zamora; la B, de Bolívar y la R, de Robinson. Tal proyecto, siempre derrotado hasta ahora, tiene un encuentro pendiente con la victoria.
Nosotros, simplemente, vamos a provocar dicho encuentro inevitable. (El Libro Azul, El árbol de las tres raíces. Febrero 2007. www.minci.gob.ve / publicaciones@minci.gob.ve).


domingo, 5 de mayo de 2013

Siete consideraciones sobre las elecciones venezolanas





'(...) El fascismo pudo llegar al poder, ante todo, porque la clase obrera, gracias a la política de colaboración de clase con la burguesía, practicada por los jefes de la socialdemocracia, se hallaba escindida, política y orgánicamente desarmada frente a la burguesía que despliega su ofensiva, y los partidos comunistas no eran lo suficientemente fuertes para poner en pie a las masas y conducirlas a la lucha decisiva contra el fascismo, sin la socialdemocracia y contra ella (…) Un partido que exhorte sistemáticamente a los obreros a retroceder ante el fascismo y permite a la burguesía fascista consolidar sus posiciones, es un partido que conduce a los obreros inevitablemente a la derrota (...)' -
Georgi Dimitrov Mijáilov


Luego de que se ha asentado un poco el triunfalismo post electoral, toca hacer una profunda crítica y autocrítica del proceso venezolano en particular y latinoamericano en general; pues resulta en una verdad incontrovertible que el desarrollo de ese proceso se ha estancado, el marco diseñado por la democracia burguesa como expresión de la dictadura de la burguesía, y la apuesta permanente por conquistar el poder dentro de esas relaciones de poder determinadas por la forma de concentración y tenencia de los medios de producción tiene limitantes insalvables, como era previsible, pues de hecho su desempeño responde a las necesidades concreta de la clase burguesa.

Indudablemente más allá del discurso se ha de efectuar un profundo análisis de la praxis y claro está, de los elementos teóricos que lo justifican… Ha de entenderse que del acierto en la crítica y autocrítica, del resultado de ese ejercicio, dependerá la proyección de futuro del proceso bolivariano que afectará a todo el proceso latinoamericano…

Así pues, se trata de consideraciones que intentan ser objetivas y una contribución a ese debate demasiado postergado: 

1.- En comparación con el ejercicio electoral anterior ha habido una contracción en número de votantes que se aproxima al millón, un número exponencialmente alto…; dando una victoria de mínimos que aunque no deslegitima la autoridad del presidente electo sí que demuestra que el proceso estaba enfocado hacia la personalidad de un líder fuerte… Y que en su ausencia buena parte del electorado bolivariano se pasó a las filas de la oligarquía; o lo que es lo mismo, confió en la oligarquía, en el discurso de esa oligarquía.

2.- Ese estancamiento en el crecimiento de la aceptación en el seno de la sociedad venezolana, ya observado en los resultados del ejercicio electoral anterior ganado por Chávez, Decálogo de ¡¡¡ Nuestra Victoria!!!, obedece a un elemento intrínseco al ‘Socialismo del Siglo XXI’ (revisionismo), y no es otro que su renuncia elemental a la lucha de clases, sin lucha de clases el nivel ideológico de las masas proletarias se resiente, sin un buen nivel ideológico las vanguardias proletarias no pueden vanguardizar adecuadamente a los segmentos sociales subproletarios… Tampoco se puede construir socialismo sin crear una cultura socialista…

3.- Ha hecho falta un ejercicio de crítica y autocrítica constante que permita a la militancia tomar control del partido y del estado, es decir, que esas masas tengan capacidad de acción y reacción ante los elementos oportunistas infiltrados en el partido y el estado… Los errores no deben de ser ocultados, sino abordados y resueltos públicamente de modo objetivo y eficaz.

4.- La misiones –los planes gubernamentales de incidencia social- encaminadas a mejorar las condiciones de vida de la población en general no debe de ser entendidas en sí misma como un proceso al socialismo o socialismo, pues bajo la dictadura de la burguesía, bajo un orden democrático burgués partidocrático, estos programas hacen las veces de reformas, una suerte de modelo inspirado en la socialdemocracia. Entiéndase que todas reforma es reversible, incluso en procesos socialistas más avanzados una vez restaurado el socialismo, las transformaciones han sido revertidas...

5.- Que al no producirse un proceso de lucha de clase bajo la dictadura del proletariado, la burguesía (nacional y por extensión la internacional) que ha perdido parte del poder político –en un régimen partidocrático nunca se pierde todo el poder, incluso cuando no se tiene presencia en las esferas del estado- ha podido mantener todo su poder económico y mediático, lo que sumado a la hegemonía de la cultura burguesa, le permite a la misma crear ese estado de ataque constante a un gobierno que no le es favorable en el sentido neoliberal.

6.- El discurso de unidad entre clases ha sido un elemento central, y esto tiene consecuencias, por un lado el hecho que la burguesía nunca procurará esa unidad aunque la reclame –por ejemplo: los intentos de golpe de estado cívico-militar en el 2002 y golpe suave en la actualidad-; del otro lado está la limitante de que el chavismo en general es un mosaico de clases; incluso, dentro de sus filas, dentro de la dirigencia, hay capaz de la burguesía que –intuimos- quieren un ablandamiento de las relaciones sociales en favor de las masas (‘capitalismo de rostro humano’) pero no efectivamente socialismo..., estos crea un efecto tapón en el avance ideológico necesario para consolidar y profundizar el proceso.

7.- Hay un discurso de reafirmación religiosa (idealismo filosófico) paralelo a la consiga socialista (materialismo dialéctico); implícitamente se da poder a la iglesia y a su ideología reaccionaria sobre el proceso; y la religión siempre es retardataria… Esto crea una confusión de principios, sobre todo entre las masas con pobre formación y comprensión político-ideológica.

En conclusión, urge una rectificación de principios ideológicos y profundizarlos para entonces poder consolidar un proceso que podría enrumbarse al socialismo, y afectar directamente a la hegemonía del capitalismo en la región. Tales son las tareas de Nicolás Maduro...

Pedro José madrigal Reyes  es militante de FSLN KBML-1917 MK9


      

PSUV y gobierno siguen sin comprender el resultado electoral y sus consecuencias



Marea Socialista


El impacto que significaron los resultados electorales del 14 de abril para el chavismo esta todavía flotando en el ambiente. La búsqueda de una explicación coherente que haga comprender por qué se perdieron alrededor de 700.000 votos en relación al 7 de octubre pasado y que llevó a que la diferencia fuera exigua, ocupa los debates cotidianos. Diversas opiniones pueden agruparse en dos líneas de análisis principales. 1) La explicación que de las elecciones hace la dirección del PSUV, asumida hasta ahora por el gobierno de Maduro, justifica su actuación y la del gobierno, y descarga responsabilidades en una supuesta falta de “conciencia” de sectores del pueblo bolivariano. 2) Los que como Marea Socialista y la recientemente creada Plataforma política Patria Socialista, interpretan que las causas hay que buscarlas en las deficiencias, errores, el impacto de la actual coyuntura económica y el peso burocrático del proceso. En medio de estas dos grandes líneas hay una multitud de matices que, sin embargo, se referencian en alguna de esas opiniones principales. Esto se desarrolla en un clima de violencia creciente, que por momentos parece descontrolarse. Pero este no es un simple ejercicio analítico. De cómo se interprete el resultado electoral se desprenden las políticas concretas para que el proceso bolivariano recupere la iniciativa y corrija el rumbo que continúa debilitando al gobierno y confundiendo al pueblo bolivariano. El mayor riesgo que hoy sufre la Revolución Bolivariana, no viene de la voluntad golpista de la oposición de derecha, que existe, al menos como táctica de provocar un desgaste agudo. Este riesgo proviene del mismo gobierno y la dirección del partido, que de continuar de esta manera precipitará una situación de continuidad de la perdida de base social del chavismo y crisis política abierta. Que a decir verdad se respira en el ambiente.

“Desagradecidos” o Castigados

La justificación de la burocracia del partido y del gobierno ataca “al nivel de conciencia insuficiente” del sector del pueblo pobre que apenas 6 meses atrás sumó su voto para garantizar un triunfo contundente al presidente Chávez y que en esta oportunidad no lo hizo por Maduro. Explicaciones ideológicas buscan ocultar una situación económica, política y social que no ha dejado de empeorar desde noviembre del año pasado y que fueron el disparador para una situación de la cual el resultado electoral es el emergente numérico. Con desabastecimiento de los productos básicos, una carestía que diluye el salario, una devaluación que impacto fuertemente en el nivel de vida de la población y no resolvió ninguno de los problemas por la cual se declaró que se realizaba. A lo que se suma una agudización del mal trato burocrático a la población, un discurso de confrontación con la oposición mientras que aceleradamente se concretan acuerdos económicos con las cámaras empresarias que apoyan a dicha oposición y con medidas que no avanzan a resolver los problemas que angustian al pueblo más humilde sino que por el contrario profundizan un rumbo equivocado de conciliación económica. En esta situación y en debilidades estructurales del proceso, que sin Chávez han quedado al descubierto, es que debe buscarse la explicación del resultado electoral. No son desagradecidos de conciencia débil los que no votaron por Maduro. Son parte de los sectores más castigados que viven cotidianamente el maltrato burocrático y un empeoramiento veloz de sus condiciones de vida que no reciben las respuestas rápidas y oportunas que daba Chávez.

La necesidad de declarar medidas de emergencia


La recuperación de la base electoral del chavismo no se logrará con formación política e ideológica, que es por donde pretenden resolver la crisis, la dirección del partido y del gobierno. Son necesarias medidas de emergencia de recuperación del salario, de derrotar ejemplarmente el acaparamiento y la especulación entre otras las que devolverán la confianza del pueblo bolivariano. De esta manera es que se resolverán los problemas actuales desde el punto de vista de un verdadero proceso revolucionario y se tonificará la voluntad de lucha de ese pueblo. Deben ser medidas que avancen hacia un rumbo de quiebre con el capital a favor del trabajo.
En un clima político de roces, provocaciones crecientes y despunte de una violencia política no controlada por la cúpula burocrática del gobierno, se desarrolla un proceso de desconcierto y necesidades no satisfechas de la base social del proceso bolivariano.
En este marco, sin tajantes medidas de emergencia, avanza el proceso de fortalecimiento político de la oposición de derecha y el deterioro de la base de sustentación del chavismo sin Chávez. Todavía es temprano para pronosticar con certeza el resultado final del proceso de sucesión del que fue uno de los líderes más importantes de América Latina en los últimos 50 años. Pero si el pueblo bolivariano no encuentra la manera de irrumpir en la escena política con su programa y propuestas, el deterioro del gobierno será cada vez más acelerado. Hasta ahora, en los últimas dos décadas, el pueblo bolivariano ha dado sobradas muestras de determinación y coraje. Ahora deberá hacerlo sin Chávez. Nuestra apuesta es a que a pesar de lo dramático de la situación, lo logre.

miércoles, 1 de mayo de 2013

¿Qué hay que hacer?


Correo (DEL) Orinoco.   Nº 1.304   miércoles 1 de mayo de 2013 

Pável Rondón

Un impacto como el de los resultados del pasado 14-A ha dejado un enjambre de conjeturas, cada quien, con sobrada razón, busca sus explicaciones a lo ocurrido. Al lado de los cálculos matemáticos, una de las incógnitas a despejar es la causa por la que algunos  electores del comandante Hugo Chávez pudieron cambiar su voto.  Sin embargo, al llegar a este punto surge una respuesta simplista. Se dice que la causa está fuera de la responsabilidad propia.
Los culpables serían: los medios, el imperialismo, los malagradecidos que recibieron de todo y no dieron el voto. Pero el presidente Nicolás Maduro ha propuesto una revolución dentro de la revolución, para la revolución, con la revolución. Hay que buscar explicaciones desde adentro. La primera necesidad es dotar a los  revolucionarios de un discurso revolucionario.
Se deben superar los criterios limitados de la revolución; abrir un mercal y vender mercancías no es por sí solo un acto revolucionario. Es necesario saber explicar por qué el Gobierno realiza ese acto, cuál es la diferencia con los gobiernos precedentes. Pues, si se trata de entregar bienes, la oposición en sus gobernaciones y alcaldías igual lo hace y así el elector votará por quien ofrezca más y no por conciencia  de que se construye una nueva sociedad.
Se requiere entonces incorporar otras dimensiones a las aspiraciones mayoritarias. Que el pueblo asuma el sentido que tiene, por ejemplo, la independencia o el socialismo. En fin, repolitizar y lograr cambios culturales sobre cómo hacer política con el pueblo y alcanzar la teoría y el militante de la Revolución Bolivariana.

¿QUÉ PASÓ EN LAS ELECCIONES VENEZOLANAS?


Luis Britto García

1
Hace años denuncio que la Comisión y la Corte Interamericana  de la OEA quieren desconocer  nuestros tribunales, para  decidir en lugar de  ellos  cuestiones  relativas a la soberanía de Venezuela, como la legitimidad de las elecciones. Así, el primero en cuestionar los comicios del 14 de abril es Insulza, presidente de la OEA, quien exige  “realizar una auditoría y un recuento completo de la votación" y  pone “a disposición de Venezuela el equipo de expertos electorales de la OEA". Vale decir,  expertos extranjeros, y no el Consejo Nacional Electoral, deben declarar quién ganó nuestras elecciones.
2
Para escoger al  Presidente de Venezuela también se ofrecen voluntarios el gobierno de Estados Unidos y el canciller de España, García Maspero, ambos demandando recuento de votos al sistema electoral que Carter calificó como el “más perfecto del mundo”.  Por no contradecirlos, el candidato perdedor reclama asimismo recuento manual  de votos  y en lugar de exigirlo por  vías de derecho, convoca  motines que en dos días incendian o destruyen doce  Centros de Diagnóstico Integral, arrasan cuatro casas del PSUV y varios mercados solidarios y radios comunitarias,  acosan medios de comunicación de servicio público y residencias de miembros del Poder Electoral, asesinan a 8 compatriotas –uno de ellos quemado vivo- y dejan 124 heridos. Es una pequeña muestra de lo que harían si llegaran a tomar al poder. Desaparecerían los derechos a la atención médica gratuita, a alimentos subsidiados, a la información alternativa, a la militancia progresista, al sufragio  y a la vida.
3
La Historia se repite,  los guiones  se remedan. Las elecciones que dieron el triunfo a Ajmadineyah fueron desconocidas por una oposición que intentó algaradas y motines para legitimar una intervención imperialista. Durante las elecciones una agresión informática seguramente imperial hackea las cuentas de twitter de Nicolás Maduro, del presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello  y de Teresa Maniglia, jefa de Prensa de Miraflores, inhabilita la página web del Consejo Nacional Electoral y fuerza a interrumpir Internet durante  minutos para impedir la expansión del virus. No son tecnologías al alcance de un candidato  cuyo promedio académico apenas remonta el diez.
4
¿Tiene la más mínima sostenibilidad la hipótesis de fraude? La lógica indica que cualquiera dispuesto a perpetrar una superchería simularía millones de sufragios de ventaja, y no una modesta mayoría de 262.473 votos. Por otra parte, el Consejo Nacional Electoral por su propia cuenta ha recontado 54% de los sufragios sin encontrar irregularidades, proporción más que suficiente para descartar cualquier infracción. Y si la oposición de todos modos desconoce al árbitro electoral, también está desconociendo el incremento de los sufragios del cual se ufana, y los votos que llevaron a sus diputados a la Asamblea, y cerrándose el camino para la participación en todas las elecciones venideras y para convocar referendos revocatorios, pues sería contradictorio que se sometiera a una institución a la cual deslegitima.
5
¿Cómo en sólo seis meses pudo el bolivarianismo perder 685.794 votos y la oposición neoliberal ganar 679.099? ¿En verdad esos electores detestan que uno de cada tres venezolanos esté estudiando, y en forma gratuita? ¿Aborrecen  el servicio médico sin costo de Barrio Adentro? ¿Les amarga que los patronos deban pagarles prestaciones sociales? ¿Les subleva  que seamos el país más feliz y con menor desigualdad social en América Latina? ¿Odian tener pensión para su vejez? ¿Les repugna que la Misión Milagro devuelva la vista? ¿Les duele que el gobierno construya para los sin techo quinientas viviendas por día? Si tantas ventajas los molestan, nada les impide  rechazarlas ¿Pero tienen que votar para que sus compatriotas también las pierdan? ¿Y cuánto tiempo conservará la oposición estos votos volubles?
6
Mas no son estos logros del bolivarianismo los culpables de la declinación de sufragios.  Por todo programa, el candidato opositor se limitó a prometer obsesivamente que mantendría las misiones sociales del gobierno, las mismas que sus partidarios incendiaron o demolieron al conocer los resultados. También  copió meticulosamente los colores, los emblemas, las consignas, las gorras, las chaquetas, los gallardetes del chavismo. Algo bueno deben de tener para que los adversarios se disfracen con ellos.
7
¿Qué ha cambiado en esos seis meses? Examinemos la coyuntura. Perdimos un dirigente incomparable, pero su obra está ante nosotros exigiendo que la completemos. Arreciaron los sabotajes eléctricos. Se volvieron sistemáticos los cortes de agua. Pocas semanas antes de las elecciones hubo una inoportuna devaluación del 47%, y los capitalistas acapararon, especularon, provocaron desabastecimientos  y dispararon la inflación sin sufrir sanciones ejemplares.
8
Analicemos las tendencias constantes. Reconozcamos el desgaste  que aflige a toda obra humana. Luego, la perduración del burocratismo matavotos, la eternización de trámites innecesarios y repetitivos, la proliferación de procedimientos que sólo pueden ser iniciados cn una página web que no abre nunca, que sólo pueden ser concluidos personalmente y que engendran gestores y corrupción. Tengamos en cuenta  la incapacidad del  capitalismo de ocupar el 7,6% de desempleo y el 40,9% del empleo informal. El centenar de periódicos, la centena de televisoras, el millar y medio largo de radios de la oposición continuó mintiendo, desinformando, calumniando sin que ninguna medida les pusiera coto.
9
La oposición sembró el pánico valiéndose de una Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Ciudadana 2009  del Instituto Nacional de Estadística, según la cual ese año habrían fallecido 19.133 víctimas de la violencia. Las últimas elecciones enseñaron que las encuestas no son  confiables. Pero con ésta el especialista en Guerra Sucia J.J.Rendón y el candidato perdedor insuflaron en el electorado una paranoia que casi se vuelve victoria. Las autoridades competentes no mostraron datos reales para desvirtuar esta percepción terrorífica. Tampoco hubo medidas para detener el paramilitarismo y el sicariato, responsables de más de tres centenares de asesinatos de dirigentes sociales, y de innumerables crímenes horrendos y sin sentido que parecerían perpetrados con el exclusivo propósito de difundir la alarma y el sentimiento de indefensión.  No se hizo valer el hecho de que las gobernaciones manejadas por la oposición muestran el más alto índice delictivo. El miedo es un proceso del cerebro sauriano, que no obedece a la lógica ni atiende a la razón.
10
El  bolivarianismo rescató de la pobreza  grandes sectores a los cuales los medios  opositores engañan predicándoles que pueden volverse oligarquía.  Entre los recursos desesperados de la oposición estuvo una oferta por twitter de un aumento de salario de 45% y hasta de 50% contra el 40% ofrecido por el gobierno. Poco vale ese electorado de 5%. Siempre digo que revolución sin ideología es piñata ante la cual la gente se arrodilla hasta que se acaban los  caramelos. El problema es cultural. Quizá el proceso debería emplear a fondo a sus intelectuales. Más valen ideas que dádivas. La tarea es formar revolucionarios y no consumistas, culminar una revolución y no competir en una subasta de votos. El bolivarianismo puede recuperar sus contundentes mayorías aceptándolo así y obrando en consecuencia. Todo tiene remedio, salvo la muerte.

domingo, 28 de abril de 2013

SOBRE EL CONSEJO NACIONAL ELECTORAL


      
 Por: Macario Sandoval


Es posible que algunos no hayan recibido información acerca de la manera que utilizó el Parlamento para elegir los 5 miembros del CNE.
Distintas organizaciones de la sociedad civil postularon casi 290 ciudadanos venezolanos (los nacionalizados debían tener más de 15 años de haber obtenido la ciudadanía). Los postulados fueron entrevistados por la comisión del Parlamento designada al efecto. Luego la comisión fue haciendo preselecciones, en la primera se eligieron la mitad de los postulados, y en sucesivas preselecciones, el número se redujo a 40, quedando 20 propuestos por organizaciones bolivarianas y 20 por la oposición, aunque algunos de ellos habían sido postulados por organizaciones oficialistas y opositoras (de la ULA sólo había llegado hasta el último grupo de preseleccionados una profesora de Ciencias).
Al tener que definir el criterio final de elección se resolvió designar uno propuesto por organizaciones bolivarianas, Tibisay Lucena, tres del grupo de los que habían sido propuestos por organizaciones de ambos signos y, finalmente, uno propuesto por la oposición, Vicente Díaz, de allí la importancia de su opinión en las circunstancias actuales  

El segundo artículo el Center for Economic and Policy Research (Centro de Investigación Económica y Política, CEPR por su sigla en inglés)(*), a través de un análisis estadístico realizado por demuestra que sería prácticamente imposible. Por ello Carter opinó que es más perfecto del mundo.
(*) La junta asesora de CEPR incluye a los economistas y ganadores del Premio Nobel, Robert Solow y Joseph Stiglitz, un profesor de Economía en la Universidad de Harvard Richard Freeman, y Janet Gornick profesora en el Centro de Graduados de CUNY.

Las opiniones discrepantes, lo hacen por politiquería. Es fácil decir fraude, ladrón, etc., etc., lo honesto es hacer esas afirmaciones con pruebas. 

Rector Vicente Díaz: No tuve ni tengo dudas del resultado de las elecciones del 14-A

Este viernes, el rector del Consejo Nacional electoral (CNE), Vicente Díaz, fijo posición en una rueda de prensa en torno a la auditoria que solicitó el Comando Simón Bolívar tras los comicios presidenciales del pasado 14 de abril, elecciones que serán impugnadas según anunció el día de ayer Henrique Capriles Radonski.

El funcionario señaló que en las próximas horas se producirá una rueda de prensa formal que tendrá como vocera a la presidenta del ente comicial, Tibisay Lucena. Señaló que estas declaraciones las hace a título personal, “yo acompañé la decisión del CNE porque me hacía solidario, no tendía duda para ese momento”.

Díaz aseguró que no duda de los resultados del pasado 14 de abril, sin embargo, considera necesaria la revisión. "No tengo ninguna razón para dudar de los resultados que se dieron, pero la auditoria debe darse para generar tranquilidad"

“En virtud de lo estrecho del margen, le hice una propuesta al país de que extendiéramos la auditoría ciudadana. Los dos candidatos se sumaron a esta propuesta”, explicó.

El rector de Consejo Nacional Electoral Vicente Díaz afirmó que el acuerdo del 18 de abril de auditoria no supone la revisión de los cuadernos de votación. Entiendo y comparto la exigencia de Henrique Capriles. Asimismo puede acudir a las instancias judiciales y no debern ser criminalizado por eso, dijo.

Estadísticos aseguran que probabilidad de fraude en Venezuela es menor a uno en 25 mil trillones


7/04/13.-A través de un análisis estadístico realizado por el Center for Economic and Policy Research (Centro de Investigación Económica y Política, CEPR por su sigla en inglés), demuestra que si fueran ciertas las denuncias por parte de la oposición venezolana, de que la victoria del presidente Nicolás Maduro se obtuvo por medio del fraude, sería prácticamente imposible haber obtenido el resultado que arrojó la auditoría del 53 por ciento de las máquinas de votación que se llevó a cabo al final de la jornada del 14 de abril en Venezuela.

Las posibilidades de obtener el resultado de la primera auditoría, si la elección venezolana fuese un fraude, serían menores a uno en 25 mil trillones. Además, el análisis estadístico demuestra que la auditoría no pudiese arrojar un resultado diferente para la elección presidencial en ese país suramericano.

Mark Weisbrot, codirector del CEPR, aseveró que el Gobierno de Estados Unidos debiera saber sobre estos estudios estadísticos, ya que aún “resulta difícil explicar por qué se están negando a reconocer al presidente electo en contraposición a todos los países de América Latina y de la mayor parte del mundo.”

“Los resultados son en realidad bastante intuitivos,” dijo Weisbrot. “Con una muestra así de grande verificada durante la ‘auditoría en caliente’ del 14 de abril, si en realidad existieran discrepancias entre el total en las máquinas y el conteo de los recibos de papel, se hubiera visto en algún lado. Pero no fue así”.

Cuando se cerró el proceso electoral en Venezuela, una muestra aleatoria del 53 por ciento de todas las máquinas (20 mil 825 de un total de 39 mil 303) fue seleccionada, y se realizó un contraste manual de las papeletas. Esta “auditoría en caliente” se hace en el propio lugar, en presencia de observadores de ambas campañas, además de testigos de la comunidad. No hubo informes de los testigos o de funcionarios electorales en los sitios acerca de discrepancias entre los totales de las máquinas y el conteo manual.

Luego de que el Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) anunciara los resultados la noche del 14 de abril, el sector de la derecha venezolana exigió la realización de un “reconteo” de todos los comprobantes electorales que arrojaron las máquinas de votación, y posteriormente pidieron conteo manual del 46 por ciento del restante de las cajas selladas, que contienen los comprobantes electorales que aún no han sido auditados.

Los resultados de la elección presidencial del 14 de abril en Venezuela, le dieron a Nicolás Maduro 7 millones 575 mil 506 votos, y a su competidor Henrique Capriles Radonski 7 millones 302 mil 641 votos. Una diferencia de 272 mil 865 votos, o del 1.8 por ciento del doble total de los candidatos.

El CEPR es un centro de investigación independiente y no partidario, establecido para promover el debate democrático sobre los temas económicos y sociales más importantes que afectan la vida diaria de las personas. La junta asesora de CEPR incluye a los economistas y ganadores del Premio Nobel, Robert Solow y Joseph Stiglitz, un profesor de Economía en la Universidad de Harvard Richard Freeman, y Janet Gornick profesora en el Centro de Graduados de CUNY.

domingo, 21 de abril de 2013

Elecciones en Venezuela: y a usted ¿quién le ha engañado?

 Por Juan Carlos Monedero

Principio del formulario
Usted, amable lector y lectora, tiene, seguro, una opinión construida sobre las elecciones venezolanas. Incluso cuando quiere ser amable con los procesos de América Latina, se le hace cuesta arriba asumir el resultado electoral que da ganador a Nicolás Maduro. El 100% de los medios escritos, las radios, las televisiones han sembrado en toda la gente de bien, cuando menos, dudas. Ni una voz disidente. Tertulianos, columnistas, blogeros, presentadores de televisión y hasta el Gran Wyoming tienen claro el veredicto: el chavismo es culpable.
Este viernes, el diario ABC, en su edición de Andalucía, dispara contra el gobierno del PSOE y de Izquierda Unida con un titular en portada: “La Junta alimentará a escolares con un plan copiado de Venezuela”. El diario ABC, en esta ocasión desde Madrid, cuelga en su página web un artículo de su corresponsal en Caracas, Ludmila Vinogradoff. Una foto acompaña la crónica: la policía de Caracas apaleando y arrastrando a una mujer, casi desnuda y desesperada. ¿Quién honesto no puede solidarizarse con la víctima? Desde Miami, Walter Oppenheimer, el más influyente periodista del establishment, escribe en El nuevo Herald un artículo (el último hasta la fecha sobre su bestia negra preferida, Venezuela) para cerrar cualquier duda. Lo titula, para que no quede género de dudas en la gente honrada: “Las preguntas que Maduro no contesta”. Ahí nos instruye con contundencia, y entre otras preguntas similares, interroga: “¿por qué no acepta el recuento de votos pedido por su rival, tal como había prometido hacerlo en su discurso de victoria de la noche de las elecciones? (…) Por qué el CNE organizó una ceremonia relámpago de proclamación para instalar a Maduro en la presidencia el lunes, el día después de las elecciones, en vez de esperar varios días como estaba originalmente planeado? (…) Si el proceso electoral fue justo, ¿por qué Maduro no permitió que los observadores internacionales electorales de la Unión Europea y de la OEA no pudieran monitorear el proceso electoral, incluyendo el acceso igualitario al tiempo televisivo? (…) ¿Por qué Maduro sólo autorizó a “acompañantes” electorales de organizaciones amigas, que llegaron poco antes de la votación? (…) Los documentos de Capriles de más de 3,200 casos de violaciones electorales en el día de la votación —incluyendo fotos de gente hablándole al oído a los votantes mientras estos emitían su voto— son fraguados, ¿por qué el gobierno no aceptó al menos una investigación de estos casos por observadores internacionales aceptados por ambas partes?”.
Para cerrar esta ópera bufa, el candidato Capriles comparece en rueda de prensa pública (donde no se permite el acceso a ningún medio público venezolano y tampoco a TeleSur. Repito: donde no se admite a ningún medio público venezolano, tampoco a TeleSur, y no se admiten preguntas sino de medios amigos), y presenta su cuaderno de quejas. Una vez más, grita con convencimiento: ¡Queremos que se recuenten los votos! ¿Qué persona honrada, comprometida con la democracia, no escucharía esta reclamación?
El diario ABC quitó unas horas después, tras armarse un zafarrancho en las redes, la foto que acompañaba la crónica de su corresponsal Vinogradoff (por cierto, Ludmila Vinogradoff fue corresponsal del diario El país en Venezuela durante el golpe de 2002. Fue despedida por brindar información falsa y por tomar partido por los golpistas manipulando a los lectores españoles. Hoy está apadrinada por el Director de Opinión del ABC, de infausto apellido Maura). La razón por la que la terrible foto de la policía chavista golpeando a una mujer indefensa fue retirada  es porque la foto era de Egipto. Un pequeño detalle.
En la edición andaluza de ABC el diario amenaza con la que le va a caer a los vecinos del sur: “el gobierno de José Antonio Griñán y, particularmente, su socio, Izquierda Unida, ha pasado en pocas semanas de proclamar su admiración hacia el legado social de Hugo Chávez a importar algunas de las medidas más populistas del difunto comandante”, “Otra medida populista”, “copia a Chávez un plan”, (el gobierno pone en marcha una medida). “emulando las ‘casas de alimentación’ bolivarianas. La medida en concreto es terrible: que todos los niños de Andalucía hagan al menos tres comidas al día (desayuno, almuerzo y merienda) debido a que “seis de cada cien niños de la comunidad están en situación de pobreza extrema”. Que los niños coman tres veces al día. Maldito Chávez que contamina nuestra democracia. Si la medida, como quiere IU, se extiende a ancianos y jubilados ¿adónde vamos a parar?
Durante la IV República (el tiempo que va de 1959 a 1989, regido por la Constitución de 1961), se dio un turnismo en Venezuela que recuerda mucho al que protagonizaron liberales y conservadores, Sagasta, Cánovas y compañía, en el XIX español. La propia ciencia política venezolana ha incorporado conceptos del decir popular que tienen que ver con esas artimañas que vulneraban el resultado popular y siempre -siempre- daban la victoria al partido pactado entre las dos grandes formaciones políticas -la socialdemócrata Acción Democrática y la democristiana COPEI-. “Acta mata voto”, donde las actas manuales finales, controladas por los grandes partidos, invalidaba cualquier contabilidad de los votos, la “operación morrocoy” -tortuga-, que consistía en frenar o invalidar la votación, colocándose militantes de los principales partidos los primeros para votar en aquellas mesas donde siempre ganaba la izquierda, o impidiendo el acceso a las urnas a los sectores populares.
La Constitución bolivariana de 1999 estable la exigencia del derecho “a la justicia social y a la igualdad sin discriminación ni subordinación alguna”, así como el derecho al “voto libre”. La ley electoral desarrolló posteriormente el voto automatizado, donde cada elector, tras identificarse electrónicamente -para evitar duplicaciones en el voto o el voto de personas fallecidas, una constante en la IV República- y después de elegir a su candidato en un ordenador, obtiene una papeleta donde aparece impreso el voto elegido. Una vez verificado que el voto elegido coincide con el de la papeleta, el propio elector deposita esa papeleta en una urna. El ordenador manda al Consejo Nacional Electoral el voto de manera electrónica. Y por ley, el 54% de las urnas se audita, comprobándose que coinciden las papeletas en la urna con lo que ha mandado el ordenador. El 100% de los resultados auditados ha sido correcto. El 100% de la observación electoral internacional (donde había incluso diputados del PP) estableció que las elecciones habían sido limpias y transparentes. Sin embargo, la oposición y sus periodistas insiste en el “conteo manual”, un sistema abandonado precisamente para evitar el fraude que era una constante en los gobiernos anteriores. Oppenheimer calla antes estos hechos.
Capriles no quiso aceptar el resultado. Acostumbrado a revolcones de 11 puntos para arriba, el 1’8%, 273.000 votos, le parecieron pocos y decidió desconocer el resultado. Por ese porcentaje y menos ganó Bush a Gore, Kennedy a Nixón, Aznar a González, Calderón a López Obrador o Caldera a Barrios. Pero la derecha parece tener derecho a decidir cuál es el porcentaje que aceptan. Además, con trampa añadida. La denuncia de Capriles tuvo lugar exclusivamente en los medios de comunicación. Tres días incendiando la calle pero solamente a través de los medios y sin presentar la denuncia correspondiente en los organismos judiciales o electorales correspondientes. ¿Cómo iban a actuar los jueces o el CNE si no existía denuncia formal? Pero Capriles no la presentaba porque lo que le interesaba era que la calle ardiera.
Capriles, en rueda de prensa, dice que hay más de 3000 irregularidades. Escoge las que cree más evidentes. Una es su estrella. La del municipio Cuica. Dice en la televisión que tiene las pruebas -y Oppenheimer las airea-: como consta en acta -y la muestra a las cámaras-, han votado 700 electores, pero sólo hay inscritos 500. Conclusión: ha habido fraude. “Y así en 3200 casos” dice Capriles. Pero, una vez más, miente. Ha mostrado solamente la Mesa 2 de Cuica, donde, efectivamente, hay 500 electores. Falta la Mesa 1, donde hay registrados otros 500. En total, 1000 electores potenciales y 700 que ejercieron el voto. Mentiroso. Ese es el gran fraude aireado por Capriles y por el que mandó a pelear en la calle la noche del 14 de abril. Resultado: 8 chavistas muertos. Pero Oppenheimer sigue callado. Por fortuna, en Venezuela se siguieron los plazos y Maduro asumió, frenando la intentona golpista.
En esa vorágine, el diario opositor Nuevo País (en contra del gobierno, como el 90% de los medios en Venezuela) saca en portada una foto de cuerpos de seguridad quemando material electoral. Los votantes de la oposición se soliviantan. Un pequeño detalle: la foto era de 2010 y el material que se estaba quemando correspondía a elecciones anteriores (¿o es que en España se guarda el material electoral de elecciones pasadas?). Capriles y sus seguidores hicieron creer a los suyos -y, de paso, a los lectores occidentales- que el Gobierno de Maduro estaba quemando material electoral con intenciones fraudulentas. ¿Seguimos?
Fue presentar la petición de auditoría y en menos de 24 horas el CNE accedió a la petición. No a un simple conteo manual, que podía dar lugar a manipulaciones y a la deslegitimación del CNE buscada por la oposición. La aceptación de Maduro de contar los votos significaba precisamente eso: auditar el 100% de las mesas con el mecanismo recogido en la ley electoral y en un sistema que, al decir del Centro Carter, es “el más fiable del mundo”. Y Venezuela no es una colonia donde tenga que haber “observadores”. ¿Los tiene EEUU pese al fraude que hizo Bush en Florida? ¿Los tenemos en España? ¿Dónde está escrito que en Venezuela tenga que haber otra cosa que acompañantes? El resultado final es evidente y, como han demostrado algunas grabaciones, la oposición sabía desde un principio que había perdido. Sólo quería ganar tiempo y hacer ruido.
La irresponsabilidad de Capriles, azuzada por otros miembros de la Mesa de la Unidad – compuesta por 27 partidos que van de un nominal marxismo a la extrema derecha, unidos tan solo por su voluntad de sacar del poder al chavismo y colocarse ellos-, se zanjó con ocho muertos, sedes del PSUV quemadas, Centros de Diagnóstico Integral devastados, militantes golpeados, familiares de miembros del Consejo Nacional Electoral amenazados de muerte y zarandeados. Todos los medios de comunicación que han alimentado estos hechos, están detrás de estos muertos. Sin embargo, a todos nos han construido un veredicto claro sobre las elecciones presidenciales en Venezuela.
A usted, amable lector, le corresponde responder a una pregunta: ¿hasta cuándo va a tolerar que los medios de comunicación sigan mintiéndole? Mientras tanto, la democracia española, nacida de la Inmaculada Transición, goza de una calidad inigualable.

Fuente: http://www.comiendotierra.es/2013/04/19/venezuela-y-a-usted-quien-le-ha-enganado/


sábado, 20 de abril de 2013

ANÁLISIS DE JAMES PETRAS SOBRE TRIUNFO DE NICOLAS MADURO


“NICOLÁS MADURO GANÓ LAS ELECCIONES, TIENE LA LEGALIDAD Y EL RESPALDO DE LA MAYORÍA DE LA GENTE, AHORA A CONSOLIDAR EL PROGRAMA DE GOBIERNO, COMBATIENDO LA INEFICIENCIA Y LA CORRUPCIÓN”
El análisis de James Petras del lunes 15 de abril de 2013
Tras el triunfo de Nicolás Maduro en las elecciones del domingo 14 de abril, “creo que lo primero es volver a los lugares a donde existe el corazón del chavismo, lugares de trabajo, vecindades, comunidades, para hacer una ofensiva que permita revitalizar los programas sociales que han quedado en una forma medio muertos. Pero junto con eso, deben cambiar el estilo del los programas sociales, imponer la responsabilidad colectiva de los beneficiarios”, opinó este lunes el sociólogo norteamericano James Petras (*) que dedicó toda su audición en CX36, Radio Centenario, a analizar la coyuntura venezolana de cara al nuevo gobierno. Lo que sigue es la transcripción de este análisis, que puede escuchar aquí:
Frain Chury Iribarne: Como cada lunes a esta hora, estamos recibiendo y dando la bienvenida a James Petras, que ya está en contacto desde los Estados Unidos.  
James Petras: Buen día. Estuvimos toda la mañana analizando las elecciones en Venezuela, con entrevistas y comentarios, tratando de organizar algunas explicaciones. 
 EChI: Si, hoy es el tema casi excluyente y estábamos aguardando este contacto para escuchar tu análisis. Así que adelante nomás.
 JP: Bueno, lo primero que debemos anotar es que el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ganó las elecciones. No fue por tanto como algunos creímos, pero en todo caso ganó la Presidencia otra vez, después de trece años en el gobierno, lo que es muy raro porque en general los gobiernos sufren desgastes y tienen el problema de mantener el ánimo de la gente.
En segundo lugar, el gobierno queda también con mayoría en el Congreso,  los militares siguen apoyando la Constitución la legalidad, la legitimidad, y siguen controlando las calles a pesar de que la oposición trata de fomentar el caos. 
También tenemos que marcar que buena parte de la Economía sigue bajo el control del gobierno y que tienen el apoyo de los gobiernos en la región.El nuevo gobierno recibió el apoyo y el saludo de casi toda América Latina, de casi toda América, menos de los Estados Unidos que hasta ahora no ha saludad la victoria de Nicolás Maduro.
Ahora, con todo eso, debemos anotar que bajó el margen de victoria a menos del 2%, según las cifras que dieron hoy es de 1,6% de margen. 
¿Cómo explicamos esta caída desde octubre a abril? 
Un factor que Chávez personalmente no esté involucrado. Otro factor importante fue la política de devaluación que golpeó los ingresos efectivos de los consumidores, incluso las clases populares, porque hay un enorme porcentaje de los alimentos básicos que son importados y que cuestan más porque el Bolívar vale menos.
Además, junto a la devaluación, el factor de inflación sigue corriendo a ritmo bastante alto y se suma a esto, el desabastecimiento, por el sabotaje, por la ineficiencia en la distribución.Sectores productivos y de distribución concientemente intervienen para que la mercancía no circule. A la vez, tuvimos los apagones, fruto del sabotaje pero que -pese a que el gobierno intervino e incluso encarceló un ventana de funcionarios del sistema eléctrico por los hechos- tuvo un claro impacto.
El hecho fundamental, en relación con la campaña es que Maduro y su equipo, enfatizaron demasiado en la personalidad de Chávez, en la personalidad de Maduro que tocaba música folclórica, .; y no enfatizaron en el Programa de gobierno.
La gran diferencia con la última campaña de Hugo Chávez, es que Chávez  formuló un programa e hizo toda la campaña explicando exactamente las medidas económicas y sociales que iba a impulsar. Mientras, Maduro hablaba de los temas de la muerte Chávez, de la continuidad de Chávez, pero no expuso las ideas programáticas, las medidas concretas que va a realizar. Y eso permite que la oposición, demagógicamente, trate de aparentar, de decir que ellos sí van a multiplicar los programas de Chávez, van a aumentar los salarios, forzando las ideas sociales sobre la agenda, poniendo a Maduro más como una figura religiosa, celebrando la mística de Chávez, en vez del programa económico y social.
Estos factores influyeron mucho en esta campaña, influyeron en el voto de muchos sectores que no eran los ‘duros’ chavistas. El chavismo consigue el 50% de los votos por lo que cumplieron en estos 12 años de gobierno. Pero en el corto plazo, en la coyuntura,  Maduro y su equipo, cometieron algunos errores por ejemplo, no esperar a después de las elecciones para devaluar la moneda, no movilizar al Ejército y a las fuerzas publicas para mantener la circulación de mercancías, en vez de permitir que la gente tenga que andar atrás del papel higiénico, de arroz, jabón, etc. 
Con una intervención más fuerte del gobierno esto se hubiera evitado.
Ahora bien, más allá de esto, hay una acumulación de problemas estratégicos que debemos tener en cuenta.
Uno es la ineficiencia. Una cosa es pronunciar un programa y forzosamente Chávez intervenía cuando algo no funcionaba para rectificar. Pero la fuerza de personalidad de Chávez para compensar por la ineficiencia ahora no está. Y la ineficiencia es un gran tema, porque se puede decir que hay un mejoramiento en los servicios sociales –como recolección la basura o mejora de caminos- pero no cumplen, porque los funcionarios no cumplen y eso empieza a perjudicar a la gente en los barrios populares. Porque lo que hay que anotar de estas elecciones es que algunos sectores amplios y populares dieron el voto a la derecha, porque precisamente están a favor del programa pero ven que no cumplieron, no hay resultados. Y eso tiene que ver con otro problema: la corrupción endémica entre sectores de la administración pública.
Ese es un problema que existía antes del gobierno de Chávez en forma virulenta, existe en estados donde gobiernan los opositores, es un fenómeno generalizado, pero en la campaña presidencial es el Presidente el que asume la responsabilidad.
El tercer problema estratégico es la inseguridad y la delincuencia. A pesar de que temían algunas iniciativas, preparando un nuevo modelo de Policía para combatir la delincuencia, las tasas de homicidios y crímenes violentos siguen demasiado altos. ¿Estos problemas qué indican? Debemos reconocer que el gobierno tiene que enfrentar una guerra permanente, la oposición no va a dejar un período de luna de miel, no va a permitir -ahora que perdió las elecciones- que el gobierno lance sus programas ni a formar una oposición en el Congreso, en la prensa. No. La oposición, financiada por los Estados Unidos y estimulada por las instituciones y organizaciones financiadas por Estados Unidos, mantendrá una guerra permanente. En cualquier momento van a poner obstáculos, empezando por hoy, no aceptando los resultados, llamar a una auditoría, si el gobierno ganó o no ganó van a denunciar fraude, van a obstaculizar todo lo posible la realización del programa económico.    
Ahora, frente a una oposición financiada por Estados Unidos, la primera cosa que debe hacer el gobierno es una Ley que ilegalice el financiamiento de organizaciones desde el exterior y obligarlos a registrarse como agentes de poderes externos, que es lo que son. Y esa es la ley que tenemos aquí en Estados Unidos, cualquier organización que recibe financiamiento de cualquier otro gobierno está obligado a registrase y si no lo hacen, son acusados de espionaje, son sometidos a juicios criminales y podrían pasar hasta cinco años en la cárcel. 
Pero eso no existe en Venezuela y si existe no se aplica. Por esa razón en esta campaña, Capriles recibió millones de dólares para financiar su campaña y ahora van a necesitar millones más para mantener la política de guerra permanente.
¿Qué opciones  tiene Maduro frente a esta situación?
Uno puede pensar que hay tres posibilidades. 
Uno es radicalizar el proceso. Segundo, buscar consolidar y mejorar lo que hay. Y tercero, la conciliación, buscar un consenso, un pacto con la derecha.
Ahora, en primera fase, debemos decir que la posibilidad de conciliación existe porque dentro del equipo de Maduro hay un sector importante burgués, funcionarios bastante conservadores que tienen un pie en el gobierno y otro con la oposición. El problema es que los conciliadores no tienen interlocutores, con la táctica ofensiva que busca derrocar el gobierno no hay ninguna posibilidad de pacto, ni pacto de paz ni de consenso ni pacto social. No hay.
Entre la radicalización y la consolidación, yo creo que ambas cosas deben ser combinadas, pero dentro –y quiero enfatizar en esto- de una estrategia ofensiva. El gobierno no debe quedarse tratando de legitimizarse, pidiendo auditorías, pidiendo la legalidad, porque ya ganaron las elecciones. Si van a pedir auditorías, que lo hagan, pero mientras, el gobierno debe empujar programas productivos, programas sociales, programas de rectificación de administración, lanzar la ofensiva y no quedarse simplemente respondiendo a las acusaciones de la oposición. O sea, tomar la iniciativa, tiene la presencia de la fuerza pública para empujar lo que ganaron en las elecciones. 
¿Y qué significa en este contexto radicalizar?  
Lo primero es volver a los lugares a donde existe el corazón del chavismo, lugares de trabajo, vecindades, comunidades, para hacer una ofensiva que en primer instancia permita revitalizar los programas sociales que han quedado en una forma medio muertos. Pero junto con eso, deben cambiar el estilo de los programas sociales, imponer la responsabilidad colectiva de los beneficiarios, porque una cosa es financiar programas sociales de Educación, de vivienda, infraestructura, Salud, pero que la gente queda pasiva simplemente exigiendo más, sin asumir responsabilidad por el funcionamiento, por la eficiencia. No se puede solamente tomar el control de empresas si los trabajadores, técnicos, administradores, no asumen mayores responsabilidades, hay que acabar con eso de ‘ellos y nosotros’ dentro de las empresas públicas. Resulta que hasta hay robos dentro de las empresas públicas, pasa en la distribución de alimentos, camioneros y almaceneros estatales roban y venden en el mercado negro, y en esto hay que inculcar la necesidad de tomar responsabilidades. Me parece muy importante, porque no basta con que formalmente el gobierno tome tal o cual empresa sin ningún comité de responsabilidad que supervise que esas cosas funcionen eficiente y honestamente y sus beneficios lleguen a quien deben llegar.
Ahora, finalmente  la lucha contra la delincuencia no puede ser secundaria. Hay que formar un nuevo modelo, con mayor inteligencia, porque en Venezuela falta un mapa de dónde están los delincuentes, cómo se organizan, donde hay que concentrar esfuerzos, dónde están los grupos que manifiestan estas actividades antisociales. Es un problema político y para solucionarlo hay que concentrar recursos junto con la organización de los barrios. Se necesitan milicias locales contra la delincuencia. Actualmente es una guerra, si tomamos el número de muertos. 
Por otro lado, hay que rectificar la delincuencia en la administración pública. En eso necesitan lo que en Estados Unidos  llaman whistle-blower (1), es decir los que alertan a las autoridades sobre la corrupción entre oficiales administrativos, y se llegan a procesos criminales no alcanza con reprimendas.
La legalidad  necesita una mayor revolución cultural, porque en Venezuela la incapacidad de los administradores de auto rectificarse es bastante evidente.
Entonces, el gobierno ganó las elecciones, el gobierno tiene la legalidad, tiene el respaldo de la mayoría de la gente, incluso muchos de los que votaron en contra son simpatizantes del programa chavista, siempre que el gobierno lance el programa y no se quede con el fetichismo de Chávez que no marchó en estas elecciones. Es evidente, la gente quiere obras y no simplemente rituales.
Hasta aquí mis comentarios sobre las elecciones venezolanas del domingo.
 
 
EChI: A la oposición le queda aún una carta a jugar, el referéndum revocatorio.
 
JP: Si, pero eso es dentro de tres años. Pero desde aquí hasta allá hay mucho para hacer y muchas oportunidades. Se puede arrinconar a la oposición a partir de una ofensiva.
Si uno empieza a anticipar las elecciones tres años, vas a perderlas. 
Lo que necesita el país no es política coyuntural, política electoral, lo que necesita el país es cambios estructurales ya. Cambios estructurales en el funcionamiento del gobierno, cambios estructurales en relación a la administración de la justicia y el combate a la delincuencia, cambios estructurales en relación con la organización de producción y distribución. Esa, me parece, es la base para acercar las elecciones. Tienen dos años y medios para lanzar las bases fundamentales para esta transformación, golpear a la derecha en todo sentido a partir de reformas que favorecen al pueblo y su participación directa. Pero es muy negativo que ahora  empiecen a anticipar un referéndum, esa es la mentalidad del perdedor.
Hoy la mejor defensa es una ofensiva, con un programa económico al frente y realizarlo en todos los aspectos, paso a paso. Creo además que no puede establecer problemas generales, sino que debe ser una enumeración de 60 puntos que se vayan  a realizar en tres años.
Por ejemplo, mejorar servicios, reducir trámites para –por ejemplo- obtener un permiso para construir una casa, no puede demorar años. Y si no se obtiene de inmediato, en una semana, deben existir mecanismos para sancionar a los burócratas que lo demoran, porque los trámites matan cualquier programa económico y social.
 
 
EChI: Muy bien Petras, ha quedado clarísimo todo este análisis.
 
JP: Bien, antes de terminar quiero comentar una cosa sobre la política de Estados Unidos en esta coyuntura. Estados Undios está jugando la carta de deslegitimizar las elecciones, los medios aquí están dando mucha publicidad a las acusaciones de Capriles, no quieren reconocer el resultado, van a cuestionar a Maduro, van a prolongar el proceso electoral para que el gobierno siempre quede a la defensiva. Es la táctica de Obama que busca crear una situación caótica, obstaculizando el quehacer, para frustrar la mayoría. Esta política de Obama es la política del golpismo disfrazada de forma electoral, es el golpismo desde el proyecto electoral buscando de alguna forma frustrar la posibilidad del funcionamiento efectivo del gobierno y negar su posibilidad de alcanzar metas que podrían aumentar el apoyo popular.
Esta política es una guerra de desgaste, es un golpe incremental, creando las condiciones para un derrocamiento institucional a partir del referéndum dentro de tres años o antes incluso.
 
EChI: Felicitaciones por estos comentarios y muchas gracias.
 
JP: Muchas gracias. Un saludo a la audiencia.
 
 
Nota de Redacción
 
(1) Se trata de un alertador, (en inglés whistleblower, persona que hace sonar un silbato o pito), es alguien que da a conocer el comportamiento erróneo que existe dentro de una organización o conjunto de personas. Generalmente, la persona pertenece a esa misma organización.


 
 
(*) Escuche en vivo los lunes a las 11:30 horas (hora local) la audición de James Petras por CX36, Radio Centenario desde Montevideo (Uruguay) para todo el mundo a través dewww.radio36.com.uy