Uno de los últimos documentos dejado como tarea por ese
visionario que habiéndose ido corporalmente, aquí sigue dándonos lección de lo
que es un verdadero revolucionario, crítico y autocrítico, es como un látigo que nos da por la mejilla, que habiendo nosotros podido hacer mucho más,
aún no lo hemos hecho, y pareciera que incluso, aún no estamos dispuesto a
hacerlo.
Considero que la pasividad, o quizás la pereza o
eso que nos cuesta invocar cada cierto tiempo, como es el burocratismo, nos ha
hecho mucho daño, y si no reaccionamos ahora que estamos a tiempo, haciendo lo
que debimos haber hecho hace rato, esto que le costó hasta la propia vida
al líder Hugo Chávez, puede retrotraerse y eso sería la vergüenza del siglo.
Bueno, sólo les pido leer y releer este Golpe de
Timón, que tan acertadamente salió del pensamiento y la voz del imprescindible,
al que seguramente le dejamos toda la tarea, todo el trabajo como si un
solo hombre, pudiera echarse al hombre una revolución.
Amigo y Servidor
Macario Sandoval
Ciudadano de esta comarca.