El Gritón: Voz revolucionaria

Mostrando entradas con la etiqueta Golpe de estado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Golpe de estado. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de mayo de 2013

Gobierno de EE.UU alienta surgimiento de un Pinochet en Venezuela


SiBCI


El Canciller de la República, Elías Jaua, leyó un comunicado la tarde de este sábado en el que rechaza las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en las que arremetió contra el legítimo Gobierno Bolivariano de Venezuela.
El comunicado alerta sobre la intención de las declaraciones de Obama, en las que alienta el surgimiento de un Pinochet en Venezuela, con una actitud que distancia las relaciones entre ambos países.
“Su declaración falaz, destemplada e injerencista, no ayuda a mejorar las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Venezuela, por el contrario, las conducen a un mayor deterioro, que sólo confirma ante el mundo la política de agresión que usted y su gobierno mantiene contra nuestra nación. Presidente Obama, sus declaraciones alientan el surgimiento de un Pinochet en Venezuela. Ud. deberá asumir su responsabilidad ante la historia, nosotros sabremos asumir la nuestra de defender la Paz y la Independencia en la Patria de Bolívar”, reza el comunicado.
Asimismo rechaza el cuestionamiento hecho al Poder Electoral venezolano y los resultados electorales del pasado 14 de abril, que han sido “avalados por acompañantes electorales de todo el continente y otros países del mundo, incluida la Misión Electoral de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y reconocidos por la totalidad de los gobiernos latinoamericanos y caribeños y gobiernos de otros continentes”.
Agrega que “el Presidente Obama pareciera desconocer que en estos 14 años de Gobierno Bolivariano, los venezolanos nos hemos dado un sistema electoral, que parte del reconocimiento constitucional de esta importante materia, creando un nuevo poder, el Poder Electoral, cuya rectoría recae en el Consejo Nacional Electoral”.
Subraya el cuestionamiento al respeto a los Derechos Humanos en Venezuela, que hizo Obama en su declaración, por no referirse a los 9 asesinatos cometidos contra líderes bolivarianos, luego que el excandidato derrotado de la oposición llamara a manifestar a sus simpatizantes, lo cual generó un espiral de violencia que además de las pérdidas humanas, dejó innumerables daños materiales.
“Para Usted y su gobierno, estos hechos no motivaron ni una mención de preocupación. Así es la moral imperialista, de doble rasero”, reza el texto.
Aquí puede descargar el Comunicado que reproducimos textualmente a continuación.
“…protesto a usted que no permitiré que se ultraje ni
desprecie el Gobierno y los derechos de Venezuela.
Defendiéndolos contra la España ha desaparecido una
gran parte de nuestra población y el resto que queda
ansía por merecer igual suerte. Lo mismo es para
Venezuela combatir contra España que contra el
mundo entero, si todo el mundo la ofende”
Carta de protesta del Libertador Simón Bolívar al Sr. Irvine,
agente del gobierno Norte Americano. Angostura,
7 de Octubre de 1818.
El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela rechaza con toda la fuerza de nuestra dignidad bolivariana, las declaraciones emitidas por el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en la Ciudad de México el pasado 3 de mayo de 2013.
Nuevamente el Presidente Obama arremete contra el legítimo gobierno venezolano, electo el pasado 14 de abril mediante un proceso comicial transparente, cuyos resultados fueron avalados por acompañantes electorales de todo el continente y otros países del mundo, incluida la Misión Electoral de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y reconocidos por la totalidad de los gobiernos latinoamericanos y caribeños y gobiernos de otros continentes.
A través de afirmaciones como “el pueblo venezolano merece determinar su propio destino libre de la clase de prácticas que ya se han desterrado en gran parte de América Latina”, el Presidente Obama pareciera desconocer que en estos 14 años de Gobierno Bolivariano, los venezolanos nos hemos dado un sistema electoral, que parte del reconocimiento constitucional de esta importante materia, creando un nuevo poder, el Poder Electoral, cuya rectoría recae en el Consejo Nacional Electoral.
Presidente Obama, infórmese, el Consejo Nacional Electoral ha logrado superar “esas prácticas” nefastas que atentaban contra la voluntad popular, y que Ustedes avalaron para tener gobiernos dóciles a sus mandatos, alcanzando un sistema automatizado del voto en el cual un elector emite un voto mediante una máquina de votación que totaliza al final del proceso electoral y envía los resultados a la sala de totalización, pudiéndose verificar, como efectivamente se hace mediante diversas auditorías, antes, durante y después del proceso comicial, la exactitud de los datos contenidos en las respectivas actas.
Así mismo, afirma Usted, Presidente Obama, “que hay informes que prueban que Venezuela no observa los principios básicos de derechos humanos, democracia, libertad de prensa y libertad de reunión”. Aunque ya no nos sorprenden tales declaraciones infundadas, nos vemos en la obligación de responderle lo que ya el “hemisferio” sabe, que en Venezuela hay un total y absoluto respeto por los derechos humanos de todos y todas desde el mismo momento en que el Comandante Hugo Chávez asumió las riendas del Estado venezolano e impulsó una Carta Magna que posee el más avanzado catálogo de derechos humanos de la región.
Desde entonces se crearon instituciones para el respeto y el mayor acceso a los derechos humanos y se impulsaron políticas públicas novedosas que hoy permiten a todos los que habitan nuestro digno país a tener más y mejores garantías para acceder a los derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y a los derechos colectivos de los pueblos. Presidente Obama, el pueblo de Venezuela ejerce ampliamente libertades y derechos que la sociedad estadounidense está aún muy lejos de alcanzar.
Por último, causa indignación en el pueblo venezolano, y especialmente en los familiares de las víctimas fatales del 15 de abril de 2013, que usted afirme de manera falaz que “el hemisferio completo está viendo la violencia, las protestas y los ataques a la oposición”. Ciertamente, y a pesar de la auto censura mediática que las grandes corporaciones de la “información” tienen contra Venezuela, el hemisferio pudo ser testigo de cómo el desconocimiento de los resultados electorales por parte del principal candidato opositor, perdedor, y su llamado al odio y a la violencia en las calles, ocasionaron el asesinato político de nueve compatriotas, líderes bolivarianos, chavistas, comprometidos con la revolución que hoy lidera el Presidente Nicolás Maduro, bajo la doctrina que nos legara el Comandante Eterno de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez. Asedio a centros de salud donde había presencia de médicos y médicas cubanas, como expresión de xenofobia, incendios provocados de edificaciones y bienes públicos, quema de casas de organizaciones políticas democráticas y otros actos vandálicos se suman al expediente de violencia de estos sectores opositores. Para Usted y su gobierno, estos hechos no motivaron ni una mención de preocupación. Así es la moral imperialista, de doble rasero.
Por lo demás, lo que el hemisferio y la humanidad entera observan con horror, es lo que sucede en la prisión ilegal de Guantanamo, donde por más de una década, se practica la tortura y demás tratos crueles y degradantes de la condición humana, constituyéndose en uno de los capítulos más bochornosos de la historia humana. Estupor causa en la gente noble del mundo, la manera como Ud. ha faltado a su palabra, empeñada en 2008 y 2012, de clausurar esa vergüenza para el pueblo norteamericano, que es un gran pueblo.
Presidente Obama, el Gobierno del Presidente Nicolás Maduro, heredero de los ideales del Comandante Chávez, y del Plan de la Patria para el período 2013 – 2019, tiene como objetivo histórico alcanzar la paz del planeta como única manera de salvar a la especie humana. Somos un País de Paz, que trabaja arduamente con todos nuestros hermanos latinoamericanos y caribeños por alcanzar la verdadera unión de nuestros pueblos, para ser libres y soberanos y para consolidarnos como una zona de paz.
Su declaración falaz, destemplada e injerencista, no ayuda a mejorar las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Venezuela, por el contrario, las conducen a un mayor deterioro, que sólo confirma ante el mundo la política de agresión que usted y su gobierno mantiene contra nuestra nación. Presidente Obama, sus declaraciones alientan el surgimiento de un Pinochet en Venezuela. Ud. deberá asumir su responsabilidad ante la historia, nosotros sabremos asumir la nuestra de defender la Paz y la Independencia en la Patria de Bolívar.
Alertamos a todos los gobiernos independientes del mundo, a los pueblos y sus organizaciones políticas y sociales sobre el plan del Gobierno Norteamericano de provocar la llamada “Guerra de Perros” en Venezuela, para justificar la intervención imperialista. Sepan amigos del mundo, que los hijos del Libertador Simón Bolívar y del Comandante Chávez, estamos prestos a defender nuestro derecho a ser libres de cualquier dominación imperial.
Llamamos a todos los amigos y amigas de la causa venezolana, a desplegar la más activa solidaridad con nuestro pueblo. Hoy, como lo dijo Bolívar en 1818, decimos “Por fortuna se ha visto con frecuencia un puñado de hombres libres vencer a imperios poderosos”.
Compatriotas tomemos la honda de David para enfrentar esta nueva agresión de Goliat.
Caracas, Cuna del Libertador
Simón Bolívar, 04 de mayo de 2013.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Del fascismo del siglo XX al fascismo del siglo XXI

 

Juan Eduardo Romero J.
Rebelión

El fascismo como fenómeno político-ideológico tiene un contexto específico en el pasado Siglo XX y otro, completamente nuevo en el Siglo XXI. El Fascismo como fenómeno característico de la historia de la 1era mitad del Siglo XX, debe ser entendido en un contexto de negación de la lógica del pensamiento liberal y su acción hegemónica. La crisis del sistema-mundo en los inicios de la primera y segunda década del pasado siglo, producto de los desarrollos especulativos del mercado financiero que se desarrolló agitadamente en ese período, fue asignada completamente a la responsabilidad del pensamiento liberal y sus excesos.
La lógica del “dejar hacer-dejar pasar” que caracterizó los mercados de capitales en consonancia con el impulso del pensamiento imperialista, tuvo sus efectos catastróficos en una cruenta crisis económica que impulso la confrontación entre los Grandes Imperios del Siglo XIX, que se negaban al cambio de época. Inglaterra, Francia, Alemania, Rusia y Japón, entraron en una carrera armamentística que se extendió por casi todo el mundo. En ese contexto, la aparición emergente de un nuevo tipo de imperialismo basado en el desarrollo de una fuerte industria militar, propugnada por los EEUU, sería la marca esencial que caracterizaría el resto del Siglo XX.
Como una reacción a la crisis creada, por la especulación económica y la ausencia de reglas para el control financiero, fue surgiendo una matriz de pensamiento que asignándole todas las responsabilidades al capitalismo liberal, proponía una nueva acción colectiva distinta. Sería la base de desarrollo del pensamiento Fascista. El gran pensador italiano Umberto Eco caracteriza al Fascismo de la siguiente manera:
Culto de la tradición, de los saberes más tradicionales
Rechazo al modernismo, a la ilustración.
Culto de la acción por la acción. Pensar es una forma de castración.
Rechazo del pensamiento crítico.
Miedo a la diferencia (cultural, étnica, social).
Llamamiento a las clases medias frustradas para recuperar su “status”.
Xenofobia
“Miedo al enemigo”.
Principio de Guerra permanente.

Elitismo, desprecio por los débiles.
Culto a la muerte.
Debe verse al fascismo como un momento particular del desarrollo del capitalismo y que como éste, tiene la capacidad de superar sus propias limitantes y problemas. El fascismo es una parte más del capitalismo. Es una forma de gobierno específica que la clase dominante utiliza como única salida, en momentos extremos, para acabar con toda oposición de la clase trabajadora.
La historia nos demuestra, sin lugar a dudas, que hay una unión inseparable entre fascismo y capitalismo. Y que detrás de toda la fraseología demagógica que los nazis usan acerca de un nuevo sistema totalmente diferente al capitalismo, se esconde la realidad que, de manera precisa, expone Sebastian Balfour en su libro sobre la situación de la clase trabajadora durante el franquismo, La dictadura, los trabajadores y la ciudad: "De hecho, el principal objetivo del nuevo orden fue restaurar plenamente el sistema capitalista en fábricas, minas, oficinas y haciendas y asegurar que nunca más sería amenazado por un levantamiento social".
Tanto el gobierno de Hitler como el de Mussolini y el de Franco fueron consecuencia de la reacción de sectores decisivos de la clase dominante y de la máquina estatal para aplastar toda resistencia de los trabajadores, que se negaban a pagar la crisis que los propios dirigentes habían creado.
Esta reacción que acaba por dar el poder a los fascistas representa la desaparición total de la oportunidad de luchar, de organizarse por parte de la mayoría, representa la desaparición de toda resistencia durante años, si no décadas. De toda posibilidad de expresar ideas diferentes a las del régimen, no sólo ideas socialistas, sino religiosas o científicas. Sólo hay que observar la primera mitad de la España franquista, con todo su entramado policial de vigilancia sobre cualquier movimiento individual, para percatarse de que toda libertad de expresión y toda forma de democracia desaparecieron. Muestra la diferencia entre la democracia burguesa y la dictadura fascista.
Llamarles a los dos con el mismo nombre deja a la gente inmovilizada contra los verdaderos nazis, como lo hizo la absurda política de Stalin en Alemania cuando los nazis estaban creciendo. El partido comunista se negó a aliarse con los socialdemócratas, argumentando que eran "socialfascistas", equivalentes a los nazis.
El funcionamiento del movimiento fascista se basa en la confrontación directa en las calles. Los nazis buscan el control de las calles: no es casualidad que, tanto el partido nazi catalán Estat Català, como el partido de Le Pen en Francia, salgan unos el 11 de septiembre con sus uniformes y su actitud marcial.
Los nazis hacen esto por dos razones: la primera, aterrorizar con sus marchas militares a la gente que no está de acuerdo con ellos y, la segunda, es que les sirve para presentarse como algo importante, para convencer a las clases medias y al lumpen de unirse a ellos. En palabras del nazi Goebbels: "Quien controla las calles conquista las masas, y quien conquista las masas controla el estado."

Los fascistas no se hacen con el poder a través del argumento sino a través del terror. Su medio principal no es el parlamento, aunque eso no significa que no lo aprovechen. Su medio es la confrontación de su base contra toda organización que no acepte sus planes totalitarios, y si bien los éxitos electorales de los nazis no han desaparecido en estos dos últimos años, no son su campo más importante. El fascismo necesita dos factores principales para tomar el poder: el apoyo de un movimiento reaccionario de masas en la calle y el de la clase dirigente (empresarios, organismos represores e Iglesia incluidos).

EL FASCISMO EN LA VENEZUELA DEL SIGLO XXI

 Sí entendemos, tal como lo hemos señalado, que las formas que adquiere el fascismo se corresponden con ajustes a las lógicas de dominación, subordinación y control que impulsa el capitalismo, debemos entender también que estas formas se ajustan, se flexibilizan, se mimetizan pero nunca pierden su carácter de dominación de clase e imposición coactiva.
El fascismo italiano, o nacional-alemán o el fascismo español de la 1era mitad del siglo XX, fueron muy directos y cruentos en su accionar, basados además en un control a través del Estado, asegurando la subordinación de los trabajadores y persiguiendo cualquier expresión crítica o diferente a la “uniformidad” impulsada. Ese proceso “abierto” fue fácilmente identificable y contundentemente atacado por todo el pensamiento liberal, por los peligros que representaba para sus propios intereses.
No obstante, el Fascismo nutrió el pensamiento capitalista-liberal y le permitió “comprender” el impacto de la propaganda como instrumento político de control. La “masificación” de los colectivos, bajo las ideas que concluyeron en el planteamiento de la globalización o “universalización cultural”, son una nueva forma de fascismo. Muy bien mimetizada, camuflada, disfrazada para que no se produzcan reacciones colectivas contra ellas. En el fondo, el tema sigue siendo el mismo: como asegurarse la apropiación del trabajo del ciudadano y la transformación de ese trabajo en plusvalía desde la cual se impulsa la acumulación, la riqueza de los sectores propietarios.
En el caso venezolano, la realidad del capitalismo liberal de la 2da mitad del siglo XX se articuló perfectamente con la democracia representativa, para crear “una ilusión de armonía”. Todo el Estado busco en su accionar “desaparecer” el conflicto. El conflicto no existió en Venezuela. Fuimos “totalmente felices”. Ese es el gran éxito del capitalismo liberal y la democracia representativa en Venezuela: borrar del imaginario colectivo la violencia institucional a través del Estado, mediante la cual se expresaban los sectores dominantes y propietarios.
La “ilusión de armonía” se quebró con dureza en el Caracazo (27-28-29 de febrero de 1989) y ello generó un “despertar” de los signos de violencia que estaban supeditados al control propagandístico del Estado. La elevación de las protestas sociales violentas, coactivas, movilizante entre 1989-1992 fue notoria y con ello surgió la explicación del Estado dominante: los venezolanos “rompieron” los cristales de la mejor democracia del Latinoamérica.
La realidad es completamente distinta. La expresión de los humildes, los invisibilizados, los subordinados, los subyugados a través de la protesta evitó cayéramos en un clima de guerra civil. El surgimiento de Hugo Chávez y el resto de los COMACATES (Comandantes-Capitanes y Tenientes) en conjunto con sectores civiles de la izquierda comprometida canalizaron el descontento a partir de 1992 y lo transformó en una acción política, que evitó que el dolor de la exclusión tuviera consecuencias funestas para la historia política venezolana.
No obstante, en la figura de Chávez existe desde el punto de vista histórico y étnico un gran problema para las élites dominantes. Chávez es un “zambo”, surgido de descendiente afrovenezolano e indígena, los dos sectores sociales tradicionalmente subordinados y sometidos. El surgir de Chávez es el surgir de los sectores dominados e invisibilizados y por ello, la reacción de la derecha fue inclemente hasta el día de hoy.
Chávez fue un hombre consciente de su propia historia (la de la dominación y el ocultamiento de su condición étnica) y de la necesidad de reivindicar a través de él, a miles y millones de venezolanos que nunca tuvieron voz, ni existieron para el Estado Dominante, más allá de ser sujetos manipulables en las elecciones. Por eso Chávez transforma el sentido de la política en el país. Convierte la política no en un instrumento de dominación, sino en un frente de liberación. Mandar-obedeciendo se contrapone a la lógica de mandar-mandando. La primera significa que se ejerce el poder no para el propio beneficio, sino como una acción colectiva de co- responsabilidad entre quién otorga el mandato (poder constituyente) y quién recibe ese mandato (poder constituido). La lógica de mandar-mandando contraviene ese sentido. Mandar-mandando se traduce que el poder constituido se impone sobre el poder constituyente. No hay delegación, no hay vínculo de construcción colectiva.
Por eso Chávez fue objeto del odio fascista de la clase media en Venezuela, que tradicionalmente negó su condición étnica y se dejo “seducir” por la ilusión de armonía. La clase media, que fue beneficiada por las políticas sociales durante mucho tiempo, que se le posibilitó su ascenso social a través del uso de la renta petrolera, negaba sus orígenes humildes y se asumió diferente al resto de los venezolanos. Cuando con Chávez dejó de ser sujeto esencial de la política del estado, comenzó a desarrollar un “odio fascista” hacia el “otro”, que asumió deshumanizado, iletrado, inculto, casi salvaje. Las expresiones “hordas” “chavista ordinario”, fueron parte de la simbología lingüística usualmente empleada para expresarse hacia los colectivos que se movilizaron y generaron una infinidad de triunfos electorales al Comandante-Presidente (17 victoria de 18 eventos electorales entre 1998-2013).
Para las elites dominantes, que controlan los medios de comunicación, que bombardean con representaciones de los social, lo cultural y lo político a los venezolanos, que “viven” esclavizados de las Pantallas (Televisor, celular, computadoras), Chávez y la Revolución Bolivariano son un “peligro” para su propia existencia. El pensamiento discriminatorio, fascista, toma cuerpo en primer lugar en la clase media, la cual percibe más de cerca lo que considera una terrible amenaza. Encantada, mirando hacia la inalcanzable clase superior, le horroriza el surgimiento de las clases inferiores de las que huye. Es la clase social y económica que más profundamente cree en la necesidad de las diferencias sociales. Sin argumentos profundos, pues no los hay, la necesaria diferenciación social la apoya en argumentos racistas y académicos.
Este terror a la igualdad, de la que huye despavorida, es un excelente caldo de cultivo para la única clase que tiene razones para temerle: la gran burguesía o la oligarquía agraria. Todo el poderío propagandista de la clase superior es volcado, desde una aparente indiferencia, sobre la vulnerable clase media. El mensaje constante, machaconamente repetido, está siempre referido a la exaltación de valores como el éxito por la competencia, el esfuerzo propio y la superación personal, -tan caro a este segmento de población- tanto como a la presentación del pueblo como horda despreciable, culpable de su propia situación, flojo, pedigüeño, irresponsable, sin méritos para acceder a lo que con tanto esfuerzo y sacrificio obtuvieron ellos.
Por eso las máximas expresiones del odio fascista del Siglo XXI se dieron en las cercanías de sectores de la clase media, que ven como un peligro la existencia “diferente” del otro, que recibe atención, educación, salud, que se convierte en sujeto de pleno derecho y que es un ciudadano en potencia. El Fascismo del Siglo XXI debe tomar la calle violentamente para evitar esa “ciudadanización” de la política. Debe retrotraer la política a la vieja violencia inmovilizante de otrora y que la participación sólo se restrinja a un momento electoral.
Un sujeto protagónico, capaz de definir su propio rumbo a través de la herramienta del poder popular es una amenaza para el status quo del pensamiento capitalista, pues es cada día más consciente de la explotación a la cual es sometido constantemente y ante la cual, el Estado a través de la democracia participativa y protagónica, le ha dado más instrumentos y herramientas para la lucha en términos de clase.
Ante eso, el Fascismo propende a tomar la calle, a ejercer la violencia en toda su expresión y se enmarca en una estrategia de ocultamiento de su propia violencia. Hay un mimetismo de la violencia. Ella no existe, es solo la concreción de un “deseo de libertad”, de una expresión de “justicia”, es la concreción de “mi derecho político”, ante un Gobierno “Tiránico”. Esta acción discursiva se conoce como asimilación negativa. Es decir, los elementos negativos que yo mismo experimento, se los endilgó al otro, transformando a la víctima en culpable protagonista. Es eso lo que ha sucedido con los 8 compañeros muertos. Son “víctimas” de la propia violencia de la Revolución Bolivariana. No son víctimas del Fascismo de Capriles y sus estrategias comunicativas de terror.

El fascismo del Siglo XXI se caracteriza por:
La utilización de los medios y de la comunicación política para extender sus lineamientos y acciones.
El ocultamiento de sus características ideológicas de “derecha”, evitando declararse abiertamente a favor del capital.

La asimilación de banderas políticas de la izquierda insurgente: derechos sociales, reivindicación de lo popular-colectivo.
Acción coherente y violenta en forma sistemática cuando así lo considera, para generar retrocesos en la acción colectiva emancipadora.
Creación del “terror” a lo popular, como una amenaza que agrede las formas de vidas y el status quo de los sectores propietarios e históricamente dominantes.
Formación de matrices de información manipulada y repetida hasta la saciedad, que se convierten en justificación de la acción violenta mimetizándola como acción por la “libertad y la justicia”.
El Fascismo del Siglo XXI tiene la meta de penetrar y desmontar toda la estructura de apoyo social y popular que levantó hasta ahora la Revolución Bolivariana, para ello el impacto de la violencia, la contundencia de la misma, a través de una acción sistemática es clave, para generar una inhibición del movimiento popular, que se debe someter ante el “miedo” y con ello pasar de la acción a la inacción, que sólo permitirá que la acción colectiva del fascismo se imponga. Advertir sobre esta estrategia adelantada con apoyo de los medios de comunicación es vital para consolidar el Proceso Revolucionario.

jueves, 25 de abril de 2013

LA “DISOCIACIÓN PSICÓTICA” PATOLOGÍA GENERADA POR LA GUERRA MEDIÁTICA



 Domingo, 25 de Enero de 2009
La “disociación psicótica” patología generada por la guerra mediática
Por: Jairo Larotta Sánchez


Nota de Chamosaurio: Cualquier parecido con la realidad 4 años después de publicado este artículo es pura coincidencia.Recientemente cayó en mis manos un estudio sobre una enfermedad mental que en los últimos tres años aqueja a una parte de los venezolanos que específicamente se ubican en los sectores de oposición a la revolución bolivariana, pertenecientes a la clase media profesional.

Me refiero a la “disociación psicótica”. Los especialistas en imagen y comunicación social de los sectores que adversan al Presidente Hugo Chávez, han utilizado técnicas que son empleadas como armas en la guerra psicológica a través de los medios televisivos privados en Venezuela, los cuales son voceros de la oposición. Dichas técnicas fueron denunciadas públicamente con acusaciones formales en CONATEL, cuando se demostró la inserción malintencionada de mensajes subliminales altamente agresivos, de duración muy corta, “escondidos” en videos que transmitían algunos Canales de TV privados con mensajes inocentes dirigidos a los niños y noticias varias dirigidas al público general.

Un estudio sobre la disociación psicótica en el venezolano de clase media, fue elaborado por psiquiatras, psicólogos y sociólogos que observaron los nefastos efectos de esa intensa, descomunal e inclemente campaña mediática de las cinco televisoras privadas, cadenas privadas de radio y los más importantes periódicos privados de circulación nacional e internacional, durante los años 2000, 2001, 2002, 2003 y 2004. El resultado de ese estudio cayó en mis manos como dije anteriormente, sin poder conocer sus autores. Reflexionando sobre dicho estudio, me animó la necesidad de escribir este artículo de opinión, donde la esencia científica del mismo es propiedad intelectual de esos especialistas anónimos que lo realizaron. Para ellos mi reconocimiento y felicitación por lo acertado del estudio en sí.

En efecto los venezolanos hemos sido blanco de esa guerra psicológica muy bien planificada, para crear odio hacia un Presidente y así culparlo de todo lo malo que nos aquejaba y nos aqueja en la actualidad, con el mensaje de ignorar las conspiraciones, golpes de Estado, paros empresariales, paros y saboteos petroleros, bloqueo internacional, golpes financieros para desestabilizar nuestra moneda, guarimbas, paramilitarismo con asesinatos de casi un centenar de dirigentes campesinos, etc.

Todos quienes pertenecemos a la clase media profesional venezolana podemos dar fe de la división y profundo odio generado por esas campañas mediáticas de la oposición, que han llevado a la separación de grupos familiares, divorcios, cierre de empresas, odios gratuitos entre vecinos y allegados a nuestras casas. Esa situación se ha mantenido encapsulada en muchos hogares quienes esperan el rayo salvador que solucione mágicamente todos los problemas que los aquejan, con la sola salida del presidente Chávez de Miraflores. Los “disociados psicóticos” (enfermos de esta patología) justifican la salida de Chávez por cualquier vía, la democrática o la violenta. De hecho la segunda la intentaron infructuosamente. La primera o sea la vía democrática, está prevista en la Constitución que nunca leyeron y concretada en el referendo revocatorio del próximo 14 de Agosto de 2004.

Quienes planificaron esa guerra mediática, cuya mayoría son de la ultraderecha venezolana (oligarquía) en estricta asociación y complicidad con los sectores gubernamentales de los EEUU, solo persiguen volver al poder que perdieron y a cambio de eso están dispuestos a entregar a los EEUU el país entero, especialmente su industria petrolera, clave para la subsistencia del gigante del Norte. Como venezolano siento tristeza, pena, dolor y rabia por esa aptitud y actitud antipatriótica que muestran otros venezolanos, mostrando un doble discurso y escondiéndose tras los DDHH, la democracia, la libertad y la justicia, para justificar tamaños ataques y comportamiento contra su propio país y todos sus compatriotas.

Los planificadores de la guerra mediática han manejado determinados códigos psicológicos para buscar motivar y convencer a los sectores a los cuales están dirigidos. El resultado que lograron fue influir al receptor del mensaje de tal manera que perdieron su capacidad de discernimiento que terminaron por renunciar a cualquier análisis crítico del mensaje del que fueron receptores: esta patología mental llamada “disociación psicótica” fue el resultado de esa guerra mediática sostenida por los 5 canales privados durante meses, especialmente en Diciembre del 2001 (huelga petrolera y empresarial), Enero a Abril de 2002(golpe de Estado), Diciembre 2002 hasta Marzo de 2003 (paro empresarial y petrolero, secundado por la CTV ), conspiración y corridas financieras que afortunadamente fueron detenidas por el control de cambio en Febrero de 2003, la famosa guarimba del 2004 organizada y ejecutada por la ultraderecha en las urbanizaciones de clase media y clase media alta de Caracas y otras ciudades.

¿Cómo funciona la disociación psicótica? La “disociación psicótica” es un proceso de manejo de códigos psicológicos donde se crea en el subconsciente del individuo una realidad ficticia en la que “todos” los males, y por ende “todo” lo negativo que le sucede, proviene de una sola causa o de una sola persona. Establecido el patrón mental en el subconsciente del individuo, este llega a un estadio que le induce a creer que eliminando la causa de los males que le aquejan, habrá de alcanzar la felicidad absoluta. Al estar dirigida a un colectivo, la campaña requiere que el mensaje sea, además de asimilado, retransmitido a otros individuos pertenecientes a dicho colectivo. Para ese fin la oposición ha contado con el respaldo de los medios de comunicación social, los que de manera sistemática y reiterada han hecho llegar el mensaje al receptor.
Hace 70 años, sin el poder que tienen los medios televisivos actuales, el militar alemán nazi Goebbels manejó códigos similares, por lo que la sociedad alemana llegó al convencimiento pleno que los judíos eran los únicos responsables de la crisis económica de 1929, que tenía por finalidad imponer el comunismo en Alemania. Para ello creó una matriz de opinión según la cual el sionismo era un instrumento de la Unión Soviética, que aspiraba imponer el sistema comunista en escala mundial.

En Venezuela, la campaña de la oposición ha estado dirigida contra el Presidente Hugo Chávez Frías por la oposición de ultraderecha, apoyada política y financieramente por el gobierno de los EEUU. Así Chávez es el único responsable de los males que aquejan a la clase media venezolana, para la cual está dirigido el mensaje. La campaña persigue que la clase media de manera inconsciente desarrolle la certeza de que la implantación del comunismo en Venezuela es el fin último que Chávez persigue (Castro-comunismo). Como consecuencia de esa campaña, la clase media oposicionista, visceralmente se ha negado a leer el texto de la Constitución de 1999, satanizándola sin siquiera haberla hojeado. La clase media de oposición repite hasta la saciedad que el país está en la ruina, a pesar de seguir cambiando de vehículo año tras año, de seguir concurriendo a costosos restaurantes sin importarle el monto de la factura a pagar, de seguir viajando al exterior por lo menos dos veces al año, etc. La clase media oposicionista olvida que la mayor culpa del desempleo en este sector es debido al paro criminal empresarial y petrolero de Diciembre de 2002. Esa clase media de oposición no duda en creer que los aliados de Chávez no son otros que los que Bush definió como el “eje del mal”, por lo cual en Venezuela transitan libremente y a plena luz del día, terroristas venidos de Colombia, de Libia, de Irak, de Jordania y de Irlanda (cosa que es una mentira tan grande como una catedral).
Para esa oposición de clase media disociada psicóticamente, los “círculos bolivarianos” son organizaciones paramilitares fuertemente armadas que en cualquier momento habrán de saquear y quemar lar urbanizaciones en las que esa clase media vive. Por esa razón esa clase media oposicionista ha desabastecido las armerías y se han organizado en comités de autodefensa para así defenderse de los acólitos de Chávez. De allí que el odio sea tan recalcitrante y visceral en el seno de esa clase media de oposición, que llegarían al paroxismo si Chávez les hubiese asesinado algún familiar. El odio ha alcanzado tal extremo de irracionalidad, que los lleva a no poder manejar sus vehículos sin estar compulsivamente accionando la corneta, para reproducir el slogan: ¡Chá-vez-vete-ya! Estas manifestaciones disociadas de la realidad (que ya ha llegado al estadio de patología), aliena al individuo de un mundo “real” y lo sumerge en un mundo “creado” (no se puede hablar de mundo “ficticio”, puesto que lo tiene por “real”), en el que todo encaja en su inconsciente “verdad”.
Veamos con ejemplos frecuentes, cuando intercambiamos opiniones sobre lo sucedido en Venezuela los últimos años con un “disociado psicótico” de la oposición, de cara a la campaña por el Referendo Revocatorio Presidencial del próximo 15 de Agosto de 2004. No importa que se les muestre a ellos el video de Pedro Carmona firmando el Decreto que dio al traste con todas las instituciones democráticas venezolanas, porque para ellos aquello fue un acto absolutamente legal y necesario. En todo momento ellos rechazarán que el 11 de Abril se consumó un golpe de Estado. Ellos esgrimen que no pudo haber golpe de Estado ya que los golpistas lo que hicieron fue llevar a cabo lo que ellos, desde su odio particular (mundo “creado”), consideraban que es lo que debía de hacerse ante el vacío de poder reinante. Y desde ese mundo “creado” obtuvieron una visión de la realidad “virtual disociada”, desde la cual es imposible procesar hechos que se niegan a tener por reales. En consecuencia, la reacción popular de los días 12 y 13 de Abril para ellos nunca existió, como tampoco existen personas para las cuales tengan “sentido” las políticas que impulsa el Gobierno tales como las Misiones de alfabetización, educativas, de empleo, de salud, etc. Mientras tanto ellos justificaron todas las persecuciones contra los diputados, ministros y gobernadores del depuesto gobierno de Chávez, durante el 11 y 12 de Abril de 2002.

Ellos han permanecido y permanecen pues en un estado avanzado de disociación que no permitirá que nada de la realidad vaya en contra de “su realidad” (creada), así el consciente les diga que hay pruebas reales y objetivas que no están en lo correcto. Se trata pues de una patología o enfermedad psiquiátrica creada, la cual requiere de permanentes estímulos. Por eso la oposición no deja de aplicar diariamente estímulos a esos códigos psicológicos, y con el concurso de los medios televisivos, radiales y escritos, acentúan esa campaña para reafirmar en su convencimiento al individuo que la ha desarrollado. Así la oposición con los medios busca además que el mensaje penetre en otros individuos, por lo general con gran fragilidad psicológica, que emocionalmente (están inmersos en un grupo que los condiciona) estén dispuestos a recibirlo y a procesar el mensaje, por lo que cada vez más ese tipo de patología se desarrolla en otros venezolanos. Por ejemplo hoy vimos en RCTV una entrevista hecha al propietario de ese canal, donde con plena conciencia lanzó “estímulos” o mensajes a ese sector “disociado psicóticamente” para reactivar su comportamiento colectivo de cara al referendo del 15-8-04. ¿Cómo lanza ese “estímulo”? Simplemente negando el golpe de Estado, negando los logros de las misiones, acusando a Chávez de pelear con todo el mundo y acusándolo de ser responsable del desempleo y quiebra de numerosas empresas. Así, sentenciando que no hay libertad de expresión y negando el criminal paro empresarial y petrolero que ocasionó pérdidas por 20 millardos de dólares a todos nosotros los venezolanos, de esta manera “estimula” a los “disociados psicóticos” para renovar el odio a Chávez, de cara al próximo referendo revocatorio presidencial del 15-8-04.
Uno de los síntomas inequívocos de la disociación psicótica es una vez desarrollada la patología, no puede olvidar y omitir el estímulo. Siendo los medios televisivos el instrumento fundamental de esa campaña, la persona en fase de “disociación psicótica” no podrá, por ejemplo, dejar de ver Globovisión (el impulso emisor), canal que habrá de sintonizar de manera compulsiva, porque de no hacerlo se le presentarán síntomas de ansiedad similares al síndrome de abstinencia en los drogadictos, fumadores, alcohólicos, etc. El individuo que está disociado no reconocerá que está inmerso en un problema, por lo que afirmará una y otra vez estar libre de cualquier patología o enfermedad mental.

¿Cómo podremos eliminar esta enfermedad mental colectiva y que nos ha dividido a los venezolanos? Según los especialistas psiquiatras, psicólogos, sociólogos y comunicadores sociales, en nuestro país la “disociación psicótica” se ha convertido en un problema de salud pública. Basta observar en nuestro entorno para comprobar cómo se manifiestan miles de personas, inclusive nuestros propios vecinos o familiares, para los cuales nada de malo tendría que alguien asesine a Chávez (la única causa de sus males), y nada de malo ven que sus hijos anden por la calle con una cacerola en la mano, y gritando a viva voz: ¡Muérete maldito! O ¡Muera Chávez! Tampoco les alarma oír decir a sus hijos que les gustaría tener un arma para matar al tirano Chávez. Debido a la “disociación psicótica” que los atenaza, no están en capacidad de comprender que con esa aptitud se está condicionando a los niños y jóvenes de tal forma que cualquier persona que no coincida con ellos, actuarán así en consecuencia para librarse del causante de sus males. Lo vimos recientemente en la intolerancia de algunos opositores en Alto Prado, quienes agredieron a los chavistas que con todo derecho hacen campaña por el NO en el referendo del 15-8-04 en esa urbanización de la clase media profesional caraqueña.
Pero lo más alarmante es que quien padece de “disociación psicótica” corre el peligro de que cuando su realidad comience a serle insoportable, o que cuando por algún motivo la causa “aparente” de todos sus males resulte no serlo, con la misma intensidad padecerá una profunda frustración, tan profunda que puede llegar en muchos casos a límites extremos de consecuencias impredecibles. Conozco casos que sucedieron durante la “guarimba” de las oposición, que llegaron a impedir el paso de una ambulancia con un enfermo grave (que por eso murió) para entrar a la Clínica Urológico de San Román. Me informaron que los responsables de esa muerte están sumidos en una gran depresión por los sentimientos de culpa. Igual ocurrió a muchos golpistas “disociados psicóticos” el 13 de Abril del 2002, cuando el pueblo y la Fuerza Armada retornaron a Chávez a Miraflores: esa realidad “increíble” los frustró de manera profunda.

Por esta razón es que la “disociación psicótica” es un problema de Estado, que repercute en la seguridad interna de la nación y en la salud pública del venezolano, que hace necesario tomar medidas de manera inmediata. Llamamos desde esta tribuna a los especialistas para la implementación urgente de terapias colectivas para tratar esa enfermedad o patología. La difusión de las causas y consecuencias de la “disociación psicótica” seguramente es parte de esa terapia. Esta es el principal objetivo que me animó escribir este artículo.

Ojalá después del referendo del 15 de Agosto de 2004, la oposición de la extrema derecha al ver los resultados del mismo, desista de sus métodos violentos, y conjuntamente con el gobierno logren superar las diferencias “disociadas” para que las diferencias “reales” constituyan las bases de una oposición sensata (hoy inexistente) y con metas constructivas y no desintegradoras, de cara a las elecciones del 2006. Remozar Fedecámaras será una necesidad más que un lujo. La incorporación de Venezuela al MERCOSUR es una gran oportunidad para una Fedecámaras no política sino verdaderamente emprendedora. La creación de PETROSUR y PETROCARIBE abren un amplio espacio para incluir además a esos empresarios venezolanos que incursionaron fallidamente en la política. Así la oposición podrá competir dignamente (sin disociados psicóticos) con algún líder (que hoy no tienen) por la primera magistratura en las elecciones del año 2006. Luchemos así por una Venezuela unida y de todos los venezolanos, sin acólitos de imperios extranjeros y sí con verdaderos patriotas que con hechos demuestren su amor por Venezuela.
*: Jairo Larotta Sánchez – Ingº Civil, M.Sc.

 Laurencio Zambrano (publicado en Facebook)
LA DISOCIACIÓN ha sido definida como INFOFRENIA (Fernando Bianco, dixit). Es una patología pasional de la percepción y del libre discernimiento, que te impide una vez engañado o manipulado por sofismas audiovisuales e impresos, retomar un mínimo de lucidez y de racionalidad para ser justo. LA INFOFRENIA se instala en la psiquis y la conciencia como “un valor – contravalor”, como una alienación semántica ( amor-odio, todo o nada: todo vale) que impide discernir lo que es necesario, y sobre todo verdadero, en un discurso político que se hace cuerpo y acción social. LA REALIDAD VIRTUAL DE LA INFORMACIÓN (construida según métodos, técnicas y manuales de Guerra Psicológica o de 4ta generación) DA DE BAJA A LA VERDAD, LA SUSTITUYE POR UN PRODUCTO CONSUMIBLE QUE IMPIDA LA ACUMULACIÓN DE FUERZAS DEL ADVERSARIO. Opera sobre la conciencia y funda una falsa “axiología” y una “ética” que niegan o limitan una sana y respetuosa argumentación y convivencia (AUTENTICAMENTE HUMANA Y POLITICA) sobre la diversidad y las diferencias que nos sustentan y enriquecen como seres humanos. Al expulsar LA POLITICA del discurso solo quedan LOS CONTRAVALORES DEL INDIVIDUALISMO, DEL EGOÍSMO Y LA MANO INVISIBLE DEL MERCADO (laissez faire, neoliberalismo salvaje) hábilmente disfrazados de categorías como PROGRESO O FUTURO, (LAISSEZ FAIRE, MAN´S BUSINESS: el hombre y la vida como negocio) sin ninguna conexión realmente humana y solidaria con la libertad, lo social, y por supuesto, muchísimo menos, con el amaos los unos a los otros: Axioma fundamental de la equidad.

GUERRA DE 4TA GENERACION EN VENEZUELA


EL PSIQUIATRA HERIBERTO GONZÁLEZ CONSIDERA QUE UNA PARTE DE LA SOCIEDAD VENEZOLANA HA SIDO PROGRAMADA DURANTE 14 AÑOS, MEDIANTE UNA GUERRA DE CUARTA GENERACIÓN

Credito: Annel Mejías Guiza, Correo del Orinoco



22 de abril de 2013.- El psiquiatra Heriberto González considera que una parte de la sociedad venezolana ha sido programada durante 14 años, mediante una guerra de Cuarta Generación, con el fin de estar preparados para la batalla, desear pelear y atacar a la otra y al otro, como se vivió durante el lunes y martes luego de las elecciones presidenciales del 14 de abril. ¿Cómo? Con técnicas de manipulación propagandística que anulan la parte racional del cerebro.
El ser humano, tal como lo explicó el psiquiatra, evolutivamente ha desarrollado varios cerebros: uno muy antiguo, heredado de los reptiles, donde están las conductas básicas, como rabia y ataque, huida, miedo, sexualidad, apetito y territorio, “impulsos muy poderosos”; y el mameliano, donde se alojan sentimientos de apego, amor y solidaridad. Ambos son emocionales.
Existen dos cerebros superiores del pensamiento, uno racional y otro intuitivo. Este último tiene más conexión con los emocionales, pero “el cerebro tiene una dificultad: no podemos diferenciar la fantasía de la realidad” y solo una parte del izquierdo lo detecta, pero se puede anular inconscientemente.
“Es lo que pasó ahora y la derecha sistemáticamente lo sigue haciendo. Si alguien como Henrique Capriles dice: ‘Yo soy del pueblo’, y sabes quién es él, quedan dos alternativas: o prendes el cerebro racional y dices que no es así, o lo crees y apagas el cerebro racional y dejas abierta la vía de los cerebros irracionales”.
En la propaganda electoral de la oposición se apeló a la esperanza; en caso de derrumbarse, se sustituye por tristeza o rabia.
-¿Es un proceso inconsciente?
-Totalmente. Te apago el cerebro izquierdo, diciéndote algo que no es racional, y comienzo a crear ilusión y miedo; por ejemplo, el país va a salir adelante, pero te pueden quitar tus cosas. Eso genera una tensión, que mantiene a la gente en expectativa.

ESCENARIO PARA UNA INTERVENCIÓN

Capriles sabía, cuando habló la madrugada del lunes 15 de abril, que había perdido, señala el experto; y “si él dice: ‘acepto que perdí’, todo ese trabajo se transformaría en tristeza y desmovilización en su gente; y los revolucionarios se movilizarían. Utiliza una gran estrategia: duda, acusa y dice que están robando los votos, lo cual hace que el miedo se transforme en un tipo de rabia, que se llama indignación”, ilustró.
Si se expresa rabia pura, las personas sienten vergüenza y hasta culpa, pero cuando la rabia se asocia con heroísmo, se expresa públicamente con orgullo. “Entrar en la casa de alguien, tumbarle la puerta y destruirle los muebles produce vergüenza, pero si es un ‘desgraciado’ que quiere robarnos el futuro, ese acto se convierte en heroico”.
- ¿Se negativiza la imagen del chavismo?
-Se transforma el chavismo en traición, fraude; quieren robarte tu voto y es “justo” que sean agredidos. Salgo y me transformo en cerebro reptiliano, en un salvaje.
-¿Se dio un escenario para crear un enfrentamiento entre venezolanos?
-Absolutamente. Se venía preparando y no era secreto. Diosdado Cabello y José Vicente Rangel lo dijeron. La enorme sorpresa fue la diferencia tan escasa de votos.
- ¿Sorpresa para ambos sectores?
- Sí. Hay que investigar para explicar por qué, en 10 días, se cambiaron 700 mil votos de un lado para el otro. ¿Cuál es la gran esperanza de la oposición? Ganar por la vía electoral, que sería la legal y pacífica; la otra es crear un escenario que amerite una intervención extranjera.

NO PODÍAN LUCHAR CONTRA CHÁVEZ

El psiquiatra estima que detrás de la oposición hay un equipo de expertos pagados para abordar con propaganda al pueblo venezolano. Por ejemplo, evitar la desmovilización de sus seguidoras y sus seguidores, que fue lo que ocurrió el 7 de octubre de 2012 cuando se reeligió Hugo Chávez y las electoras y los electores no se movilizaron el 16 de diciembre en las elecciones de gobernadores.
En la campaña de Capriles, esos expertos se dieron cuenta de que no podían luchar contra Chávez y sus símbolos, porque “perdían”, así que se camuflaron, llamando su comando Simón Bolívar, usando la bandera y el logo del Bicentenario.
“El mensaje fue: respetamos a Chávez, es un gran líder, pero su gente no es Chávez. ¿Qué vendrá? Una pila de zamuros que le caerán a Venezuela para robarla. Dijeron: ‘nosotros, los opositores, sí somos revolucionarios, queremos al pueblo, le daremos nacionalidad a los cubanos y legalizaremos los títulos’. Si usas el cerebro racional, dirías: ‘Eso es cuento’, pero si aceptas que tiene buenas intenciones, apagaste ese cerebro”.
-¿Esa campaña de supuesta tolerancia se cayó con la violencia de esta semana?
-Claro. Pero si a Capriles le llegan a armar un expediente -que de verdad lo dudo, porque tenemos una tradición grande de impunidad en el país- sus abogados y él mismo dirían que nunca jamás usó la palabra violencia, o que salieran por la fuerza.
- Pero dijo que descargaran su arrechera
- Pero en los cacerolazos y eso no es llamar a la violencia. Dicen y dirán: ‘¿Quiénes llamaron a la violencia? Los chavistas, que son violentos; esos muertos no son nuestros, sino producidos por el chavismo’. Quien sigue a Capriles vuelve a ponerse en la paradoja: ¿miente o no? Veremos si se prende su cerebro racional o reptiliano, y si sigue programado.

CAMBIO CULTURAL

Para González, 7,2 millones de venezolanas y venezolanos siguen programados, lo cual les ha causado dos enfermedades mentales: paranoia inducida y disociación. “Disociar es convivir con dos realidades opuestas, dos creencias irreconciliables, sin darse cuenta de la contradicción. Por ejemplo, estás en un restaurante tomando un whisky 20 años, con una camioneta que costó 700 mil bolívares, y dices que la situación está malísima y no se puede vivir en este país”, retrató.
-¿Qué se puede hacer con esa gente enferma?
-Hay una parte irrescatable. Las personas que sufren psicológicamente es porque están programadas por sus padres para sufrir. Cuando reconocen el problema y quieren cambiar, van a un psiquiatra y tardan tres años en poder cambiar. Las personas programadas durante el paro petrolero del 2002 y 2003 son, a mi juicio, absolutamente impermeables, a menos que recibieran una ruptura paradigmática.
-¿Así se les destruyan sus relaciones con amigos y familia?
-Sí. Pero hay un grupo de personas, que deben ser quizás como 5 millones, que están allí y sobre ese grupo hay que actuar. Pienso que ha habido una desidia con las y los estudiantes de primaria y secundaria; se les debe enseñar historia, por qué somos como somos, el efecto de Estados Unidos en América Latina, qué ha pasado en los anteriores gobiernos. Hace falta una reforma curricular y allí me he estrellado yo.
-¿Se podría subsanar con acciones como el cierre de Globovisión o su venta para cambiar su línea editorial?
-No, lo transforman en mártir. Hay que utilizar las redes sociales, los medios, las escuelas, todo, para crear el nuevo paradigma, pero tenemos dos años para hacerlo.
-¿Por qué dice dos años?
-Porque van a preparar el revocatorio. Hay un grupo del chavismo duro e incondicional. Al lado hay un grupo ilusionado por obtener cosas, pero si un día va a Mercal y no consigue lo que quiere, le echa la culpa al gobierno y se pasa al otro lado.
-¿Qué retos quedarían para el gobierno?
-Hacerse una autocrítica severísima desde las encuestadoras -porque todas se equivocaron- hasta los gobiernos locales. Se deben abordar factores que tocan de refilón, pero son importantísimos, como combatir la ineficacia, la corrupción, la inseguridad y la impunidad. La corrupción es un mal nacional, pero debemos especificar qué es corrupción e ineficacia, porque la gente tienes otros conceptos. Se requiere un proceso de educación cultural.

MIEDO Y RABIA VERSUS AMOR

Pese a ser un líder contradictorio, porque dice ser del pueblo pero perteneció a la ultraderecha, las seguidoras y los seguidores de Capriles no le ven defectos “porque están programados, con el cerebro racional bloqueado. Todo se obvia: cómo hizo su carrera política y que su familia está ligada a las trasnacionales”.
- ¿Pero hasta el pueblo humilde le cree?
-Un ejemplo: excepto mi vecino del frente, que es chavista, todos, incluyendo los barrios, son caprilistas, gente humilde. En la esquina hay una casa que está en construcción por la Gran Misión Vivienda Venezuela, y era un ranchito, y en las elecciones esas familias pusieron un afiche de Capriles de arriba abajo. Y se la están regalando. Están disociados.
-¿El modelo socialista que plantea el chavismo es viable con una sociedad programada así?
-Hay que volver a programar. “Yo soy Chávez” es un programa para activar el cerebro emocional amoroso. La programación es inevitable, no se puede hablar racionalmente todo el tiempo. En situaciones límite actúa el cerebro reptiliano, que transforma miedo en rabia para sobrevivir, pero transformar miedo y rabia en amor, que es lo que pretende la Revolución, es más difícil. Toda la propaganda de Maduro se fundamentó en lealtad, fidelidad y amor, que son principios fundamentales.
- ¿Pero más de 700 mil personas salieron a votar por la otra opción?
-El otro se fundamentó en la sobrevivencia: no hay alimentos, no hay electricidad, tu vida está en peligro por la inseguridad, tu futuro está en peligro. Infundía miedo y rabia. Y cuando pones a competir amor versus miedo y rabia, ganan los últimos.
-¿Qué le faltó a la campaña electoral de Nicolás Maduro?
-Infundir miedo real. Decir: “Es mentira, ¿quién es Capriles? Vas a perder tu casa”. Doy clases en la Unefa y la mayoría de estudiantes votó por la oposición. Si Capriles llega, ¿qué hará? Cierra la Unefa y sus títulos no valdrán. Cerrará los CDI, se acabó Mercal, misión Vivienda. Hay un documento que habla sobre eso, pero la Revolución no hizo propaganda.

EL USO MILITAR DE LAS REDES SOCIALES

De acuerdo con el psiquiatra Heriberto González, la programación mental trascendió a ver Globovisión, canal que mantiene una línea editorial propagandística antichavista, y llegó a las redes sociales. “Es un uso militar”, con la creación de rumores.
Las redes sociales las usan las y los jóvenes y permite la movilización inmediata, según González. “Durante el golpe de Estado, VTV no sabía qué hacer, no tenía equipos para responder, y menos en el paro petrolero. En estos años se han ido emparejando con las televisoras, pero han surgido las redes sociales y, si no hubiera sido porque Hugo Chávez empezó a tuitear, la gente de mi generación no las usaría jamás”.

FORMACIÓN PARA DESPROGRAMAR

El psiquiatra Heriberto González produjo un material en DVD, llamado “Curso de formación histórico-político”, para instruir durante 20 horas sobre los mecanismos psicológicos y su historia; cómo se hace la programación mental, cómo se ha usado para dominar, colonizar, con ejemplos concretos. Incluye audio y video, así que no necesita un instructor.
“Me ha llevado entre 10 mil y 15 mil horas de trabajo”, equivalente a más de un año de esfuerzo día y noche. El audiovisual está a la orden.

OPOSICIÓN RECURRIÓ EN CAMPAÑA AL ESTIGMA DE CLASES CONTRA MADURO

El estigma de clases reinó en el colectivo que creyó en la opción de Henrique Capriles. Para el psiquiatra Heriberto González, el programa inicial fue decir que Hugo Chávez es un líder respetado, mientras Nicolás Maduro no, “es otro”. Y sobre esa idea “se van agregando creencias”, como que íbamos a ser gobernados por un chofer.
“Rómulo Betancourt fue bachiller, al igual que Carlos Andrés Pérez. Lula y Evo Morales terminaron primaria y fueron y son capaces de sacar sus países adelante. Vicente Fox, quien era empresario, arruinó a México. Y los gerentes de Pdvsa la estaban vendiendo, la pararon y los obreros la salvaron. Es parte del estigma de clases”, concluyó.
- Se apuntó más al clasismo que al racismo, en vista de que no estaba Chávez, el mulato?
- Claro, por la misma pinta de europeo que tiene de Maduro.

PROGRAMA: “YO SOY VENEZOLANO”

El miedo, según González, indujo a que se perdiera la enmienda constitucional: “Te van a quitar tus hijos, tu carro, tu casa, era el lema”.
Como ahora no es creíble, porque el Gobierno Bolivariano está haciendo casas, la oposición dirigió la campaña la oposición la dirigió hacia la falta de alimentos, electricidad y que en el país estaban mandando los cubanos.
“Toda la campaña de la izquierda en el mundo ha dicho que el Imperio nos está dominando, y la oposición acá la invirtió al decir que Cuba nos dirige, bajo el lema: ‘Yo soy venezolano y no me dejo controlar por Cuba”, contrastó.



sábado, 20 de abril de 2013

Alerta contra intento de golpe de estado




 Después de una ejemplar y ampliamente participativa jornada electoral en Venezuela, donde algunos de nosotros hemos estado como observadores, y antes incluso de conocer los resultados, celebramos el triunfo de una democracia admirable y que defenderemos en cualquier lugar.
Alertamos sobre los acostumbrados montajes mediáticos, las provocaciones y los intentos desestabilizadores y deslegitimadores que se echan a andar cuando no se ha podido ganar de manera transparente en las elecciones.
Un proceso tan cuidadoso, limpio y amplio en el que el pueblo se manifestó confiado en el sistema electoral y en el respeto al voto no puede ser puesto en duda, como lo afirman también todos los representantes institucionales y los reconocidos personajes que han acompañado paso a paso la jornada.
Alerta con un nuevo intento de golpe a la democracia, con un nuevo intento de golpe de estado.
Alemania: Ulrich Brand, Ricarda Schilten, Rainer Schilten
Argentina: José Luis Tagliaferro, Susana Murillo, Manuel Bertoldi, Telma
Luzzani, Emilio Taddei, Claudio Katz, Stella Calloni, Julio Gambina, Amelia
Barreda, Mabel Thwaites Rey
Australia: Federico Fuentes, Robert Austin Henry,
Bélgica: François Houtart, Paul-Emile Dupret
Bolivia: Hugo Moldiz, Katu Arkonada, Victor Vacaflores, Gonzalo Gozalvez,
Walter García, Iovanny Samanamud, Alejandro Dausá
Brasil: Roberto Leher, Bernardo Mançano Fernandes, Carlos Walter Porto-
Gonçalves, Edelcio Vigna, Elder Andrade de Paula, Nilton Viana
Canadá: Michael Lebowitz, Pierre Mouterde, Wayne Felker, Brenda Felker ,
Nchamah Miller
Chile: José Francisco Sáez Cornejo, Marta Harnecker
Colombia: Boris Caballero Escorcia, Felipe Tascón, Horacio Duque, Hernando
Calvo Ospina, Germán Hurtado, Aura Elizabeth Quiñonez Toro, José Manuel
Gaitán Torres, Jaime Mora, Gustavo Hernán Ramírez, Omar Prieto
Costa Rica: Wim Dierckxsens
Cuba: René González, Silvio Rodríguez, Fabio Grobart, Carlos Tablada, Isabel
Monal, Juan Luis Martin, Grupo GALFISA
Ecuador: María Augusta Calle, Irene León, Magdalena León, Rafael Quintero,
Alejandro Moreano, Jorge Orbe, Pamela Dávila, Luis Ernesto Guerra Guzman,
Carlos Viteri Gualinga
España: Carlos Fernández-Liria, Ximena de la Barra, Salvador López Arnal,
Lois Perez Leira, Juan Carlos Monedero, Víctor Ríos
Estados Unidos: John Catalinotto, Arturo Escobar, Agustin Lao Montes,
William J. Ryan, Julio Huato, Steve Eckardt,
Francia: Ignacio Ramonet, Frank Gaudichaud
Guatemala: Simona Yagenova
Italia: Gennaro Carotenuto, Marco Consolo, Dario Azzellini, Federica
Zaccagnini
México: Pablo González Casanova, Ángel Guerra, José Steinsleger, Carlos
Fazio, Ana Esther Ceceña, Magdalena Gómez, Gilberto López y Rivas, Alicia
Castellanos, Arantxa Tirado Sánchez, Pablo Navarrete, Efraín León, David
Barkin, Nayar López, Miguel Socolovsky, Adalberto Santana, Sergio Espinal,
Jaime Estay, Julio Muñoz Rubio, Andrea Trejo Márquez, Movimiento de
Solidaridad Nuestra América, Maricarmen Montes, Catalina Eibenschutz,
Luciano Concheiro, Paz Carmona, Clemencia Correa, Cristina Steffen, Josefina
Morales, Frida Modak, María Guerra, Enrique Rajchenberg, Clemencia Correa
Nicaragua: Aldo Díaz Lacayo
Panamá: Marco A. Gandásegui, Manuel F. Zárate
Paraguay: Martín Almada
Perú: Diana Ávila
Portugal: Miguel Urbano
República Dominicana: Jose Antinoe Fiallo Billini
Suecia: Anders Rudqvist
Túnez: Rashid Sherif
Uruguay: Daniel Viglietti, Gonzalo Perera, Anahit Aharonian, Antonio Elías,
Gustavo Piñeiro Barcelo, Walter Cortazzo, Pablo Anzalone
Venezuela: Humberto Mata, Aram Aharonian, Paulino Núñez
No especificado: Enrique Ortega Salinas