El Gritón: Voz revolucionaria

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miércoles, 22 de mayo de 2013

NECESARIO ES, HACER LA REVOLUCIÓN DENTRO DE LA REVOLUCIÓN Por: Carlos García.



No podemos seguir sentados a la puerta de la casa esperando para ver pasar el cadáver de la burguesía y del imperialismo….
Observamos que el Gobierno de Calle, toda una novedad en cuanto al asumir la gobernabilidad y la solución de los problemas yendo hasta donde se presentan y no esperando a que vengan a los funcionarios del gobierno, no puede ser suficiente para consolidar el proceso Revolucionario Bolivariano y tal como se está desarrollando, parece una especie de paño caliente al burocratismo, la guerra económica y la guerra mediática. Decimos paño caliente para aliviar los males, porque continuamos viendo que los partidos de la Revolución continúan en la modorra, dormidos en los laureles, callados ante los ataques del fascismo, sin concientizar, organizar y movilizar al pueblo, sin orientar las luchas, sin pararle al Golpe de Timón enseñado por Chávez  y sin cumplir con las 3R2 : La Revisión, Rectificación, Reimpulso, Reunificación, Repolitización y Repolarización, de manera que continuamos a la defensiva y contra la pared donde pretende ponernos el fascismo. Chávez señaló un viraje de 3600, nos preguntamos, con sinceridad, con espíritu crítico y autocrítico ¿cuánto hemos girado desde la alocución del Presidente 2011 hasta hoy 2013?
Al PSUV y al Polo Patriótico corresponde la tarea histórica de convertirse en partido-movimiento sirviendo a las luchas del pueblo, convirtiéndose en un inmenso y poderoso instrumento de propaganda, información, organización, concientización y movilización del pueblo en la lucha contra el burocratismo, el sectarismo, el dogmatismo, la cultura del consumismo capitalista y la traición dentro y fuera de la organización, así como la defensa de la revolución Bolivariana y Socialista. En términos del partido, pareciera que viramos hacia el Fascismo, pues nadie en el mismo, al menos en las regiones y localidades, se preocupa por asumir la responsabilidad de mover la mata para que
El gobierno central hace el inmenso esfuerzo de ir al pueblo, para gobernar con el pueblo, pero el partido no hace nada para que ese pueblo se organice, se concientice, construya las bases del poder popular y se empodere para ser él mismo quien gobierne. Esperamos que todo nos venga desde el gobierno (lo personalizamos en Maduro), pero nadie se preocupa por combatir La burocracia, el oportunismo, sectarismo y alejamiento gradual de la base social y la existencia de algunos “líderes” que se consideran dueños del partido y excluyen a quienes disientes de ellos.
Alguien con quien he venido discutiendo estos aspectos me señalaba:  ”El partido en este momento no puede renovarse porque estamos en momentos electorales y sería descuidar el proceso eleccionario y entregárselo al enemigo” A esto he respondido: Los falsos revolucionarios, los no convencidos, que sólo ocupan cargos burocráticos en el gobierno y en el partido, o en ambos, siempre van a “justificarse” con cualquier sinrazón para mantenerse en el puesto, que según ellos le garantiza cierta “cuota de poder”. Chávez nos dio grandes enseñanzas en ese sentido: ““La conciencia es eso: conocimiento, más nada”; y “la conciencia no es sino el conocimiento, y en este caso de la historia, de la verdadera historia de nuestros pueblos”. “…con el propósito de hallar recursos válidos para que nuestro pueblo avance por el mapa intrincado y complejo del futuro que nos hemos atrevido a invocar un modelo ideológico autóctono y enraizado en lo más profundo de nuestro origen y en el subconsciente histórico del ser nacional.” “Este proyecto ha renacido de entre los escombros y se levanta ahora, a finales del siglo XX, apoyado en un modelo teórico-político que condensa los elementos conceptuales determinantes del pensamiento de aquellos tres preclaros venezolanos, el cual se conocerá en adelante como Sistema EBR, el Árbol de las Tres Raíces: la E, de Ezequiel Zamora; la B, de Bolívar y la R, de Robinson. Tal proyecto, siempre derrotado hasta ahora, tiene un encuentro pendiente con la victoria.Nosotros, simplemente, vamos a provocar dicho encuentro inevitable.(El Libro Azul, El árbol de las tres raíces. Febrero 2007. www.minci.gob.ve /publicaciones@minci.gob.ve). “Para ello, el sistema político debe instrumentar los canales necesarios, tanto a nivel local como regional y nacional. Canales por los cuales corra el poder popular protagónico.
En tal sentido, las comunidades, barrios, pueblos y ciudades deben contar con los mecanismos y el poder para regirse por un sistema de autogobierno que les permita decidir acerca de sus asuntos internos por sí mismos, a través de procesos y estructuras generadas en su propio seno.” Para ello, el sistema político debe instrumentar los canales necesarios, tanto a nivel local como regional y nacional. Canales por los cuales corra el poder popular protagónico. (El Libro Azul, El árbol de las tres raíces. Febrero 2007. www.minci.gob.ve /publicaciones@minci.gob.ve).
O como partido nos deslastramos del burocratismo y vamos a construir con el pueblo los mecanismos del poder popular para consolidar el gobierno de calle y construir la verdadera revolución, o nos quedamos en la puerta de la casa…. Y veremos el fracaso de la revolución, que además sería doloroso, y nos llevaría a los tiempos de la España Franquista.



lunes, 6 de mayo de 2013

Auto-Entrevista EN BUSCA DE LA HEGEMONIA SOCIAL QUE ASUMA LA REVOLUCION



Macario Sandoval 

¿Cuál cree usted es la fuerza o la clase social que tiene la hegemonía en la conducción o construcción del denominado Socialismo del Siglo XXI. ?

-Pues tendremos que escrudiñar en lo profundo de toda esta maraña, donde ciertamente pareciera que todo lo que se dice y se  hace  esta orientado a los de abajo, sencillamente, pero al mismo tiempo,  no es éste el sujeto social que asumen el rol de conducirle e incluso de aprovecharle, todo parece enrarecido, es como si las líneas de orientación del proyecto en algunas oportunidades se movieran  como las agujas de reloj, pero al revés.

¿Y la clase obrera que pasa con élla?

 -En verdad no se nota, aún no se observa cuál podría ser el sector dominante en la conducción y empoderamiento de la revolución; hay allí un asunto por definirse. La clase obrera no lo es, aún cuando el propio líder (léase Chávez), hizo esfuerzos y dió pruebas de que quería que la clase trabajadora de este país estuviera al frente de esta revolución, pero no lo es así, y esto quizás es producto de carencia de conciencia de gran parte de los trabajadores, quienes aún siguen cargando con el pesado legado que por  décadas le inyectaron sus patronos ya  fuesen del sector privado o público. Existe  allí como una modorra, su lentitud que no termina de dar el zarpazo que  conlleve la toma o asunción del control de la conducción del proyecto revolucionario, por ninguna clase en particular.

¿Entonces qué papel juega la clase media en esta coyuntura proclamada como revolucionaria?

-Es que incluso, hasta eso, ese sector medios de la vida venezolana, ha estado atrapado en la confusión que la ideología imperante le ha inyectado, están como en un saber  que hacer, o quienes son; su terrible estado de enajenación  les ha conllevado a ser aliada, tal vez sin darse cuenta en  muchos de los casos, que su principal enemigo histórico, como es la clase burguesa, es decir los verdaderos ricos del país, y de más allá de  la patria, quienes se enriquecieron a costa de los de abajo y la clase media. Ahí los vemos opuestos a una propuesta, a un proyecto que en la mayoría de sus líneas maestras apunta a favorecerles, pero es como quien no quiere ver, ni entender, hoy viven mejor que ayer, pero repiten como  loros:-“ ésto está peor que ayer”. Esa irracionalidad esta aconteciendo con garn parte de la  clase media Venezolana desgraciadamente.

¿Quiere decir que no hay salida o por el contrario  existe tal posibilidad?

-Po su puesto, toda revolución tiene sus  instantes de concreción,  o mejor dicho de definición, y eso no está al voltear de la esquina, se requiere tiempo y perseverancia, paciencia y trabajo de sus conductores, quienes poco a poco tendrán que ir haciendo entender al sujeto para  el que se construye el proceso, que  él mismo  debe tomar el sartén por el mango y asumir el rol que le corresponde. En eso  creo que estamos por ahora, de allí que no podemos afirmar ni decir que está sea una revolución del proletariado, estamos muy lejos de éllo,  tampoco  es de los trabajadores de la clase obrera porque éstos  hasta donde  se  observa se han quedado en el aparato, son colectivos casi pasivos que pareciera conformarse con los aumentos de salario que anualmente  anuncia el líder del proceso, no luchan, no pujan para buscar tener el control o hegemonía de la conducción del proceso revolucionario,  y mucho menos de la clase media que pudiéndose empoderar del proceso, por el contrario mucha de élla, se alejan de él.
 -En  este caso en particular, la dirigencia sindical se ha burocratizado, es como si se hubiese cansado, o logrado el clímax del objetivo por el que siempre dijeron que luchaban.
En verdad  algo ha estado sucediendo en el movimiento obrero, que teniendo en bandeja de oro la posibilidad de ser el sujeto principalísimo de la revolución, no acaba de hacerlo, hay  exceso de conformismo o carencia de conciencia de clase y por lo tanto del rol protagónico que le corresponde. Uno ve, como en las Europas y algunos países de América latina los trabajadores y movimientos sociales compuestos por la clase  obrera hace un gran papel en el desarrollo, defensa y concreción  del poder obrero.

¿Es por eso que el poder popular apunta a ser el sujeto principalísimo de esta revolución?

-Realmente es una propuesta que se ha puesto en la palestra y está tratando de hacerse en la praxis; sobre esta concepción se ha hablado y escrito muchas cosas, incluso  se ha llegado a legislar para normar que el denominado poder popular vaya asumiendo desde abajo los asuntos que históricamente  le han sido propios al poder local o municipal; pero falta mucho,  hay necesidad de  dar conocimiento, formación ideológica para que  quienes asumen ese papel sepan de lo que se trata. En otras palabra, se requiere politizar en el buen sentido esa propuesta tal cual lo establece la propia ley que norma y da piso jurídico a los Consejos Comunales.
-Que  aquella comunidad que  libérrimamente opte por organizarse en consejos comunales y en esa instancia superior denominada Comunas, tenga conciencia que son gobierno, que tienen responsabilidad y corresponsabilidad en todos los asuntos que acontecen en el área perimetral donde  queda el hábitat de esa estructura social. Que sepa y asuma que son voceros de esa organización cuando  haya recursos financieros y cuando se carecen de éllos, que entiendan que existen muchas cosas que se pueden resolver con el apoyo solidario de las propias comunidades, sin que se dependa de “papá gobierno”. Por ahí debe apuntar el desarrollo del avance y consolidación del poder popular, de lo contrario a punta de billete, en mi criterio no se puede sostener ningún proceso revolucionario.


¿Ante esa ausencia de un sujeto social  capaz de asumir la hegemonía del proceso transformador que podemos esperar?

-Tiempo al tiempo, seguir en la brega, no aflojar ni por un instante, saber que la contrarrevolución  anda en lo suyo, y si llegáramos a equivocarnos la reacción no perdería oportunidad para asumir de nuevo los espacios que pocos a pocos después de décadas el pueblo ha logrado conquistar. Tenemos que jurungar a la clase trabajadora para que sea más protagónica y explicarle a la clase media que élla históricamente ha sido utilizada y frenada por la burguesía interna y externa, que revise los avances y mejoras que como clase que está  en medio de los de abajo y la burguesía, que se detenga a revisar y ver  la calidad de vida  que han logrado en estos últimos diez años; esto claro está, sin descuidar al pueblo de menos recurso que es manipulable por la contrarrevolución que ahora dice que este proceso de inclusión les va a quitar lo que ésta les ha  entregado.
-Por  ello, es urgente que la clase dirigente, los cuadros políticos que aparecieron y aún siguen con el Líder y aquellos otros que históricamente han estado en la izquierda junto a la nueva generación de jóvenes que  hoy se han incorporado a este proceso transformador, tienen que  dejarse de complejos y tonterías, entender que hay que hacer cada vez mas política capaz de contrarrestar la perversa política de la  contrarrevolución. Saber y entender que sin confrontación, no habrá revolución y por ahora la confrontación está a nivel de ideas, es decir de la política, por eso  no es correcto que solo la contrarrevolución sea quien haga política anti todo, mientras que  la izquierda un tanto desdibujada no termina de definir el discurso y rol que le corresponde a la hora de hacer su política revolucionaria, haciendo conocer por ejemplo las bondades del socialismo.
 -De allí que es bueno tener presente que el estado de alienación en que  la contrarrevolución ha sometido a grandes sectores del pueblo, solo será posible contrarrestar con verdaderas políticas que  se hagan desde el pulpito de la izquierda.
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