El Gritón: Voz revolucionaria

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viernes, 6 de febrero de 2015

S 4/F


Macario Sandoval (*)
En días previos al 4 de Febrero de 1992, escribir, leer, hablar o escuchar sobre el tema:- “Golpe de Estado”, era algo cotidiano; muros, paredes, casillas de telefonía pública, hojas volantes apócrifas exigían o anunciaban como un hecho la necesidad de un golpe contra el mal gobierno.

Y es que realmente dentro del tejido político de la propia derecha, se manejaba como salida a la enfermedad de “la política del péndulo” de una vez los blancos y otra vez los verdes; modelo de la llamada democracia representativa, donde el soberano sólo era importante en tiempos electorales y donde unos pocos disfrutaban de la riqueza inmensa de la patria, pero al mismo tiempo generaban de su seno pobreza descomunal; Gobiernos adecos-copeyanos, que durante 40 años de malas gestiones lo que hicieron fue hipotecar, regalar y vender el país a precio de gallina flaca.

La represión brutal y antihumano de aquellos gobiernos no pudo reducir la rebeldía del venezolano, de nada les sirvió perseguir, encarcelar, torturar, desaparecer o exiliar a centenas de patriotas, que durante 40 años sufrieron quizás mucho más que lo vivido en tiempos de la dictadura perezjimenista; porque ahí siempre estuvo el pueblo insurrecto a la espera de levantar la bandera de la dignidad patria, por eso el fantasma de aquella frase pintada sobre piedras, paredes y casillas de teléfonos públicos de “Golpe Ya”, llegó a convertirse en exigencia de que alguien tenía que hacerla realidad.

El pueblo con su intuición natural tuvo resistencia y paciencia de espera, y ese día fue el 4-F, hecho que hoy alcanza 21 años de lo que bien podemos calificar como día de la redención y dignidad de Venezuela.
Se hace Importante y necesario destacar que de no haberse protagonizado la rebelión de los jóvenes militares bajo el liderazgo del comandante Hugo Chávez, ese 4 de Febrero, tengámoslo como un hecho, que generales de derecha plegados a los gobiernos adeco-copeyanos y por tanto vinculado al gobierno de los Estado Unidos, hubiesen hecho el simulacro de una asonada militar., para seguir embaucando al pueblo en su política gatopardiana de:- “cambiar, para que todo siguiera igual o peor”.

Por eso aquella acción revolucionaria de los ángeles verde olivo, que por cierto ese día no contaron abiertamente con el apoyo multitudinario del soberano, tiene un valor histórico inconmensurable, ya que se la jugaron a sabiendas que la opción de victoria era prácticamente ninguna, aquello fue ciertamente una gesta con sentido de patria, que si bien es cierto, en el instante se asumió como derrota; menos cierto es que ese mismo día los de abajo, los excluidos, es decir la Venezuela mayoritaria encontró en aquel joven militar la luz de la esperanza,- repito al ver y oír que en menos de 45 segundos asumió la responsabilidad de la sublevación,- al anunciar que “Por ahora no había sido posible, pero que vendrían mejores tiempos".

El 4-F fue un batallar de aquella lucha larga que había comenzado muchos años atrás, pero en esta oportunidad el pueblo sabio y paciente supo hacer lectura correcta de aquel “Por ahora”; por eso cuando tuvo y sigue teniendo oportunidad de reivindicar y apoyar el ideario y propuesta de uno de los suyos, como lo es su líder Hugo Rafael Chávez Fría, ahí está y estará en primera fila, dando la pelea contra el enemigo común de la patria, que no es otro que la oligarquía rentista que por más de un siglo ordeño la ubre petrolera, igualmente lo son las empresas trasnacionales, y muy particularmente el gobierno imperialista de los Estado Unidos que se creyó dueño y amo de la Patria que nos lego en los campo de batalla el ejército de Simón Bolívar.
En fin, el 4-F es resurrección de la nacionalidad de quienes hemos sabido lo que significa ser verdaderos venezolanos y por lo tanto latinoamericanos y caribeños, como nos enseño el padre de la Patria Simón Bolívar.
NO FUE CASUALIDAD, FUE CONSECUENCIA

Así como el tiempo no es estático, igualmente la historia no lo es, por eso para opinar sobre un acontecimiento como el 4-F de 1992, no se puede arrancar o detener tan solo en el hecho en sí; ya que en mi criterio aquello es producto de sucesivos acontecimientos que durante muchísimo tiempo se escenificaron a lo largo de diferentes épocas.

Me explico, el 10 de abril de 1810, el 5 de julio de 1811 tienen como razón toda aquella tropelía acometida durante más de 300 años por el imperio ocupante de aquellos días, la revolución federal que comando Ezequiel Zamora se justifica por la traición cometida contra el ideario del Libertador por parte de quienes habiéndole acompañado en los campos de batalla, se habían vuelto iguales o peores que los propios invasores europeos.

La victoria del ejército de los sesenta encabezados por el nacionalista Cipriano Castro a finales del siglo XIX, es producto entre otras cosas de la decadencia del modo gubernativo que habían implementado durante más de 30 años quienes habían traicionado y asesinado al revolucionario Ezequiel Zamora

Es decir, todo es consecuencia, nada es espontáneo, el 4-F de hace 23 años, recoge el espíritu del 23 de Enero de 1958, que fue traicionado por la autodenominada “Generación del 28”, es la continuidad de la resistencia que dieron entre otros los comandantes Hugo Trejo, Fabricio Ojeda, José María Castro León o Juan de Dios Moncada Vidal, al oponerse abiertamente al régimen “Punto-fijista” instaurado por los partidos Acción Democrática y Copei quienes al igual que lo hicieron Guzmán Blanco con Ezequiel Zamora y Juan Vicente Gómez con Cipriano Castro, traicionaron la esperanza del pueblo venezolano durante más de 40 años.

La rebelión de aquellos jóvenes militares del 4 de Febrero de 1992, se subsume en toda esa historia y recoge la dignidad del pueblo de Guarenas y Caracas que el 27 y 28 de Febrero de 1989, que reaccionó contra el paquete neoliberal impuesto por el Banco Mundial a la República de Venezuela a través del según gobierno de Carlos Andrés Pérez; quien había prometido villas y castillos en la oferta electoral que lo llevo a Miraflores, para luego salir pidiendo sacrificios dolorosos al pueblo que había creído en él.

Ese alzamiento armado del 4-F que no se concreto en golpe militar, fue el preámbulo que abrió la puerta a la victoria que se dio el pueblo venezolano en 1998, cuando hizo presidente de la República a Hugo Chávez, al colocar allí en Miraflores por primera vez a uno de los suyos después de 190 años de vida Republicana.

Aquí es interesante destacar que ese día martes 4 de Febrero e 1992, el líder insurrecto dio la cara, responsabilizándose de ser y estar al frente del movimiento, al tiempo que hizo llamado a las tropas bajo su mando a rendirse en razón que allí en Caracas el objetivo no se había logrado, dejando en el ambiente “El Por ahora” que se convirtió en esperanza redentora de un pueblo que históricamente había sido traicionado una y otra vez.

Dos años y un poco más estuvo en la cárcel junto a sus compañeros de causa, y cuando fue absuelto se lanzo a la calle a encontrarse con el pueblo que desde el 23 de Enero de 1958; y febrero 27 y 28 de 1989 andaba insurrecto a lo largo y ancho de Venezuela, y por ahí sigue junto a los suyos, diciendo y haciendo causa común con los de abajo, con los proletarios, con los pobres, por los que se desvela día y noche.
Espíritu rebelde que está intacto, y aun en medio de su paciencia, se encuentra como la liebre, dispuesto a salir a defender lo que con tanto esfuerzo, dolores y lagrimas se logro perseverantemente por fin hace 16 años, cuando con su participación democrática, instaló allí en el mero centro del poder (Léase Palacio de Miraflores),-repito a uno de los suyos- esa persona vergataria, como lo fue y sigue siendo ese ser fuera de serie, que hoy el planeta reconoce como Hugo Chávez Frías, rehabilitador de La Patria, después de casi 200 años de oprobio y traiciones, de aquella oligarquía que después de la siembra del padre Bolívar, comenzaron a llamarse “Paecistas” o “Monaguistas”, Conservadores o Liberales, para finalmente, autodenominarse Adecos o Copeyanos, Blancos y Verdes, que en esencia siempre fueron o representaron la misma oligarquía parasitaria, los mismos intereses que incluso, en estos tiempos de revolución, siguen en su objetivo de imponer su ley del capital, por eso sus acciones denominadas hoy, como guerra económica, que no es otra cosa que método subversivo, a través del cual buscan debilitar el apoyo del pueblo que tiene la revolución chavista, y por esta vía hacerse nuevamente al control del Estados Venezolano y para ello, mantiene su alianza, mejor dicho su entrega o sumisión al papa de los helados, (Léase gobierno de los Estados Unidos de Norte América), quien ahora legisla desde el Senado de esa Nación dizque para imponer sanciones económicas a Venezuela, como si nosotros los Bolivarianos, fuésemos una estrella mas de la bandera gringa.
De manera tal, que necesario es, reaccionar, como dijera el Papa Juan Pablo II, y tener en cuenta que  golpe anunciado, si estamos alertas, como nos dice el Presidente Nicolás Maduro, bien lo podremos neutralizar y evitar, y eso para nosotros y la Patria entera, significaría darle una derrota a los apátridas y al imperio yanqui, que al igual que salió de Vietnam, tendrá que irse de aquí del suelo patrio de Bolívar y Chávez.
………….
(*) Palabras disertadas en Plaza Bolívar de Coloncito, con motivo conmemorar  23 años de la rebelión de los Ángeles Verde Oliva.

domingo, 11 de enero de 2015

Mover la rueda para acelerar el giro.

Por: Carlos García.

Camaradas: veo con suma preocupación la marcha cojeando de la revolución, sobre todo en Jáuregui, donde, según lo muestra el diario quehacer, el PSUV, POLO PATRIOTICO pareciera que juegan o apuestan a que vuelva el formato de la cuarta república. Mientras la derecha pro imperialista, ultra reaccionaria y fascista hace y deshace a su antojo con el gobierno municipal, ejecutando los vicios que supuestamente tanto criticaron a la Alcaldesa Belkis Camargo. Acá hay hechos de corrupción, hay matraca policial, de la Guardia Nacional, de funcionarios públicos, hay negligencia en la prestación de servicios públicos, hay ausencia total de autoridad en muchos de los aspectos de la vida ciudadana, acá nadie controla el vulgar enriquecimiento que obtienen los comerciantes, grandes y pequeños, vendiendo a los precios que les viene en gana, nadie ni siquiera denuncia la especulación, el acaparamiento, el agiotismo, el enriquecimiento ilegal, desmedido. Nadie exige la presencia de las comisiones de control de Costos y Precios Justos.  La derecha mantiene su campaña mediática y su guerra económica, permanentemente y utiliza sus resultados para campaña electoral a las elecciones parlamentarias de este año y aprovecha a sus anchas de manejar un anticomunismo agresivo, trasnochado y peligroso contra la Revolución Bolivariana, chavista, Socialista, Humanista. En su anticomunismo, esconden su antichavismo, su antisocialismo su concepción contrarrevolucionaria, capitalista, proimperialista y antibolivariana. Pero, los revolucionarios en nuestra concepción de la democracia y del respeto a la Constitución y las leyes venimos cayendo en la trampa de no responder a esta campaña desestabilizadora, de mentiras fabricadas en los laboratorios de guerra sucia mayameros,, colombianos y españoles.
La derecha fascista tiene ya más de dos años trabajando para las elecciones parlamentarias, no desperdicia momento, lugar o hecho para arremeter contra la revolución y buscar votos, pues se han planteado la derrota de la revolución al estilo Honduras con Zelaya mediante el golpe parlamentario o de Paraguay siguiendo el mismo modelo, perfeccionado a las condiciones de Venezuela. Continúan envenenando a la gente con su anticomunismo, con su guerra económica, defendiendo los capitales extranjeros y nacionales de las empresas privadas, que siguen engañando al gobierno con conversaciones para ganar tiempo y pactos que no cumplen. Acá los productores agrícolas siguen siendo explotados por los intermediarios que compran a precios bajos y venden con ganancias de 500% y 600%.
Y lo grave de todo esto es que NADIE, ABSOLUTAMENTE NADIE, desde el partido o desde alguna organización revolucionaria, o como personas, enfrenta la situación en el pueblo, Nadie forma al pueblo. Hemos convertido al PSUV en un instrumento electorero, busca votos, que no trabaja, no está organizado para hacer la revolución en la praxis, en la lucha cotidiana, sin descanso, pues el enemigo no descansa, el imperialismo tiene dinero, poder mediático y poderío militar y muchos lacayos traidores que al estar bien pagados actúan permanentemente contra el proceso revolucionario Bolivariano.
Pero, esto no significa que estamos derrotados, esto no puede significar que dejemos en manos de Maduro y el Gobierno nacional la solución de los problemas, la mayoría de ellos creados artificialmente, pues como militantes revolucionarios, aún fuera de los partidos, estamos en la obligación de trabajar con el pueblo, formándolo, organizándolo y movilizándolo para que junto al gobierno podamos derrotar la guerra económica expresada en Acaparamiento, escasez inducida, altos precios, contrabando y matraca. corrupción en todos los ordenes de la vida nacional.
El pueblo no ha perdido la esperanza en esta revolución, pero un pueblo sin formación política, sin organización para la lucha y sin movilización hacia objetivos precisos, concretos, jamás podrá construir una revolución verdadera.
Estoy haciendo llamado a los camaradas y las camaradas, desde hace tiempo, a la preparación, a la organización y a la movilización, sin esperar momentos electorales, para vender candidaturas y promesas que no se cumplen al mismo estilo que la derecha golpista. No significa que dejemos de participar con tos los hierros en la lucha electoral para frenar a la derecha, pero no podemos, no debemos quedarnos sólo en lo electoral, pues eso es sólo un minúsculo paso en el proceso de construcción revolucionaria.
Estoy proponiendo que mientras la Dirección Nacional del PSUV emite su plan nacional de formación (Tiene plazo la comisión designada por Maduro,  hasta el 31-01-2015), podemos trabajar en círculos de estudio, o como se quiera llamar, y crear medios de información y formación que nos permitan llegar al pueblo.
Espero sus opiniones, sus críticas y sus sugerencia al respecto. Saludos. CEG



    

lunes, 10 de junio de 2013

La Necesidad de la Conciencia Socialista o el ascenso del coya al CAMBA!


 Es imposible hacer la revolución socialista desde las cúpulas de un partido.  Entiéndase que las cúpulas no solo están a nivel nacional, sino también a nivel regional y local.

Aparentemente se hacen esfuerzos por “empoderar”  al pueblo a través de los concejos comunales y comunas principalmente, pero en estas también se enquistan los grupos que quieren manipular intereses para asegurar prebendas y beneficios individuales.

Desde mi humilde trinchera, esto es, desde mi modesto punto de vista, considero  que para lograr un estado socialista no basta la Constitución Nacional mejor redactada del mundo, no basta que el partido de gobierno tenga millones de inscritos, no basta con crear educación y asistencia a la salud gratuita para todos, ni la adjudicación de viviendas a precios irrisorios, ni pensiones a las personas de la tercera edad.  Lo MAS IMPORTANTE DE TODO ES ERRADICAR LA MENTALIDAD CAPITALISTA DEL PUEBLO Y CREAR LOS CIMIENTOS DEL SER SOCIALISTA.  Quiero decir, la formación del individuo que piense, actúe y luche en función del mejoramiento colectivo de la comunidad en que vive, de la patria y del mundo.  Nuestro proceso de cambio ha carecido, carece y seguirá careciendo de programas formales (cursos, talleres, asambleas)  de formación ideológica nivel de barrios y comunidades populares y de la clase media, y de agresivas campañas con el mismo fin a través de los medios de comunicación del estado, emisoras de radio y periódicos y revistas comunitarios.  Hace falta crear “casas socialistas”, donde se promuevan los valores socialistas, culturales y de identidad regional y nacional, la lectura, la discusión el análisis.  Como decían algunos voceros del PSUV en un programa televisivo, No basta con asistir y participar en las convocatorias electorales.

Los venezolanos y venezolanas que hoy en día apoyan el proceso de cambio tienen que desechar de manera definitiva la idea de enriquecimiento individual, de la superación exclusivamente personal y egocéntrica, del consumismo desmedido, de las modas que nos manipulan, de los autos lujosos y las rugientes motocicletas, de la posesión de mansiones, de la música (o lo que tomamos por música) estridente, y de los excesos en el consumo de alcohol, tabaco y drogas fuertes.

Tiene que inventarse la forma de generar al venezolano y la venezolana que piense en los demás antes que en sí mismo, en la protección del ambiente y de todas las especies que en ella conviven, en la identidad nacional a través de la música propia, el teatro, los deportes, la literatura (tanto la lectura como la escritura), la vida sana (nutrición, ejercicios, excursiones) como forma de medicina preventiva.  Necesitamos del individuo que respete las leyes y las normas de buen ciudadano, que respete al otro conductor, al peatón y a su vecino. Alguien que sacrifique su sueño y su tiempo para atender un anciano enfermo o hambriento, para mejorar una escuela o un parque que necesite atención; alguien que luche por su entorno y luego trascienda hacia el entorno regional, si es posible nacional y, por qué no, mundial.

Si continuamos por el camino que vamos, cada pobre, cada integrante de la clase media que mejore su calidad y estándar de vida, muchas veces ayudado, financiado y educado con programas del estado, erróneamente creerá que ha llegado el momento de mudarse de bando contrario; poco a poco empezará a olvidar su origen y pretenderá que ha logrado su objetivo de  ascenso a la cúspide social y económica.

Para ilustrar esta idea, me referiré a una anécdota que escuché en Bolivia hace unos años.  En ese país andino era común en décadas pasadas el éxodo de los “Coyas” (habitantes del altiplano deprimido) hacia la tierra de los “Cambas” (habitante de los prósperos llanos orientales, zona ganadera y minera).  Cuenta la anécdota que dos indiecitos coyas en camino rumbo a la tierra de los cambas tenían que cruzar el último escollo, un rio caudaloso que los separaba de su anhelado destino.  El indiecito que sabía nadar obviamente se adelanta y sale a la otra orilla antes que su  compañero, y al voltearse  y ver que el otro aun batalla con la corriente, en vez de ayudarle, le grita ¡TU COYA, REGRESATE A TU TIERRA!


Vital es la formación ideológica para garantizar la evolución del proceso BOLIVARIANO.

Viviremos y Venceremos!

Samuel Contreras

sábado, 8 de junio de 2013

“Practicar la ética socialista y el Buen Vivir no es un culto a la miseria y a la pobreza.”

Este título tomado de una expresión del artículo (¿Rabioso? ¿O radical y revolucionario? Por: Saúl Rivas Rivas | Lunes, 03/06/2013 11:52 AM | Aporrea), me lleva a escribir sobre recuerdos que se han hecho futuro cuando en los años sesenta alguien en la Universidad, en una discusión sobre capitalismo y Socialismo, sobre Revolución y extremismo sostenía la “supuesta tesis revolucionaria” de que un verdadero revolucionario debía vivir en la miseria para mostrar su capacidad de sacrifico ante el pueblo, criticaban si se vestía con ropa limpia, si usaba zapatos y si vivía en una casa o apartamento. Consideraban  contrarrevolucionario a todo el que no andaba desarrapado, sucio y harapiento, pues según su parecer, el Socialismo era “socialización de la pobreza” y no distribución justa, equitativa y humana de la riqueza producida por los trabajadores, por el pueblo. Ahora, esta misma tesis la maneja, precisamente la derecha fascista, pero aplicada sólo a la Revolución y de allí que censuran si las familias obtienen vivienda propia, o logran comprar un carro, o equipan su casa con artefactos que les mejora la calidad de vida, o disfrutan de vacaciones y extreman su censura aduciendo que todos esos bienes son producidos por el capitalismo y por lo tanto el pueblo no tiene derecho a poseerlos y disfrutarlos. Los fascistas pretenden esconder, con su falso razonamiento, que en el propio capitalismo quienes crean riqueza, quienes producen bienes y servicios son los hombres y mujeres que trabajan por sueldos de explotación y miseria, vendiendo su fuerza de trabajo a los capitalistas que los exprimen. Quieren hacernos creer que son los capitalistas quienes producen, invisibilizando al pueblo trabajador que es el verdadero productor, sólo que su producción le es escamoteada, escondida detrás de un salario de explotación y miseria. El capitalismo sí socializa la miseria, la pobreza, en la clase trabajadora, mientras  se apropia del trabajo y la producción. En el capitalismo se mantiene permanentemente la lucha de clases, pues los medios de producción están en manos de unos cuantos capitalistas y la gran mayoría del pueblo vende su fuerza de trabajo al precio que el explotador le pone, amparado en leyes, normas, reglamento y costumbres(cultura) que el mismo se ha hecho a la medida de la explotación.
Caer en el culto a la pobreza, en la adoración de la miseria, es una conducta contrarrevolucionaria, que sigue los patrones religiosos de la pobreza como forma de vida que supuestamente agrada a Dios y que es el camino seguro para obtener el pasaporte para arribar al cielo cuando uno muera.
El verdadero revolucionario procura que el pueblo organizado construya su propio destino, socializando la riqueza de acuerdo al principio socialista “cada quien según su capacidad para cada cual según su necesidad” y para ello hay que terminar con el capitalismo construyendo el socialismo bolivariano del siglo XXI, haciendo la revolución con el pueblo, en el pueblo y para el pueblo. Cualquier otra cosa será reformismo, desarrollismo o como se quiera llamar; que no beneficiará al pueblo y dejará el sistema de explotación intacto en manos de la burguesía, el capitalismo, el fascismo. Las medias tintas deben estar fuera del camino revolucionario, sin extremismos, pero siguiendo la ruta recta hacia el triunfo de la revolución. Chávez señaló el camino, al pueblo organizado toca seguirlo y terminarlo.

miércoles, 5 de junio de 2013

El partido es sólo directivos, o es el pueblo organizado para la Revolución?

Volvemos sobre la necesidad irrenunciable, intransferible y urgente de la activación del Partido (PSUV) y Polo Patriótico, en la conducción del proceso revolucionario junto a la clase trabajadora que es el pueblo y es el único que puede garantizar el triunfo del Socialismo, el Bolivarianismo, El Chavismo: que son una y la misma cosa.

Venimos sosteniendo, discutiendo, escribiendo, hablando sobre este tema en los términos de concebir al partido como la vanguardia de la revolución, incrustada en el pueblo, elegida por el pueblo, que junto a ese pueblo debe y deberá organizar, concientizar y movilizarlo en la práctica revolucionaria de todos los días, estando vigilantes y preparados contra las desviaciones, contra los errores, contra las mentiras de la burguesía y sus medios, contra los pactos espurios con el capitalismo. Contra las relaciones hipócritas con gobiernos burgueses y proimperialistas, contra el reformismo, el burocratismo, la corrupción, la inseguridad y contra todos los males que nos aquejan como pueblo soberano. En defensa, incluso hasta dar la vida, de la democracia participativa y protagónica, socialista, antiimperialista, anticapitalista; en pro de la unidad del pueblo y los pueblos latinoamericanos y del Caribe, por la conservación del medio ambiente y por la patria que hoy hemos conquistado. En suma defensa del Chavismo.
El partido no es, no puede ser un ente abstracto, un organismo burocrático, una organización piramidal, un instrumento de ascenso de unos cuantos a los cargos donde se administran bienes públicos, porque estaríamos continuando la vieja política de la cuarta república, que tanto daño nos ha hecho. El partido diseñado en los Estatutos del PSUV (Libro Rojo), es un partido de masas, de pueblo, organizativamente horizontal, con democracia interna, donde se formen los cuadros de la revolución, donde todos los militantes tienen los mismos derechos y deberes, donde no se conspire ni se formen sectarios, donde se planifique, se eduque, se forme, se organice, se movilice a todo el pueblo. Pero el Partido debe estar conformado por el pueblo, en permanente lucha con el pueblo. El partido tiene que ser pueblo/pueblo, no élites  que sirven de trampolín a unos cuantos para ascender en el campo burocrático de la administración gubernamental o gerencias de recursos humanos al más puro estilo del capitalismo burgués.
Alguien escribía “…el pez fuera del agua, muere, como el revolucionario fuera del pueblo se burocratiza, se transforma en cascada de prolongado verano y en disecado corazón de piedra. Se vuelve insípido. Pierde la sal de la tierra y el gusto por la vida ¿Cómo podemos entonces desenvolvernos “como pez en el agua” en el seno del pueblo?”
El partido no puede andarse por las ramas esperando desde siempre que le giren instrucciones “desde arriba” para ejecutar el papel que debe instrumentar en y con el pueblo, pues eso sería mantener la dependencia de  las cúpulas y  mantener el burocratismo de esas cúpulas que terminaron aisladas de la base popular. Pues el partido es pueblo y debe nutrirse del pueblo y no de las cúpulas autoritarias que fungen como líderes en contradicción con el verdadero partido. Esto no significa que se creen partidos autónomos en cada municipio, o parroquia o estado, no, esto significa que todas las organizaciones del partido están en la obligación de ejecutar los lineamientos que el pueblo les da a través de las asambleas, congresos y estatutos del partido. Cada momento exige estudio, análisis, participación, defensa, solidaridad y mucha praxis revolucionaria. No puede ser que los cogollos del partido, se “activen” solo para los procesos electorales, sólo para la competencia candidatural a Alcaldías, Cámaras Edilicias, Gobernaciones, Consejos legislativos, Asamblea Nacional y Presidencia de la República.
Dónde queda el papel del partido, como organismo popular, en la contraloría social al Gobierno en todos sus niveles?
Dónde se esconde la Crítica y autocrítica que permanentemente debe seguir la administración pública? Crítica y autocrítica que no sólo debe ser al papel burocrático y administrativo de recursos, sino al papel general que deben desempeñar los funcionarios públicos, los hombres y mujeres que militan en la revolución, en su comportamiento como revolucionarios, como seres humanos, como elementos solidarios, como humanistas

lunes, 13 de mayo de 2013

Por si no se había enterado ESTAMOS VIVIENDO TIEMPOS DE REVOLUCIÓN.


Macario Sandoval (*)


Todo proceso que busca  transformación, casi siempre tarda en llegar y cuando se llega, prácticamente es que comienza. De allí que con toda razón, algunos nos preocupamos cuando sentimos que el proceso que denominamos revolución no avanza  con el ritmo que se aspira.
Lo cierto de todo esto, es que no es fácil construir, hacer y concretar  en actos palpables una revolución, ya que  de su propio seno está presente la lucha de contrarios, referida a algo que debe desaparecer para que  surja de su seno lo nuevo que debe nacer.
 Es decir, las revoluciones y  de esto no escapa la revolución Chavista, tiene como hemos podido observar en estos 14 años, sus altos y sus bajos, e incluso  estancamientos, y ello quizás porque el sujeto real que ha debido tomar la conducción de este proceso, por lo visto aún no termina de definirse.
En verdad no se sabe si es la clase obrera, o la clase media o si por el contrario el llamado poder popular, y porque no, quizás bien podría llegar a ser un colectivo de cuadros con capacidad de meterles el hombro, siendo capaces de  hacer las veces que un solo hombre con su palabra y ejemplo pudo mantener por más de una década.
Ahora bien, desde mi visión, considero que lo que está aconteciendo en estos tiempos no es el fin del proceso, por el contrario la arremetida de la derecha fascista, si la sabemos manejar y evitar caer en su juego, sobre la marcha la revolución va salir fortalecida, es decir victoriosa, pero para que eso sea así, tenemos que percátanos y entender que la patria vive tiempos de revolución; y eso en mi parecer, es lo mejor que nos pudiese estar sucediendo. De manera que de la confrontación por dolorosa que élla sea, es la única forma que el proceso revolucionario chavista, capture posiciones que aún se mantienen bajo control de la derecha fascista. Por eso os digo, cuidado y desperdiciamos estos instantes en que el proceso está viviendo en plena revolución.
 Saber y entender, es decir estar enterados que la derecha se  la está jugando, que está haciendo todo lo posible por desestabilizar y por esta vía busca salidas de fuerza, no ajustadas al estado de derecho; necesario e importante entender la coyuntura; entonces como dice el dicho, no estar desprevenidos y por lo tanto coadyuvar a reimpulsar el proceso que con tanto amor y pasión nos lego el comandante supremo.
Igualmente pienso, sin menos preciar indudablemente al imperio yanqui, quien no espabila un segundo para implementar sus andanzas e intervencionismo; de manera tal que reitero, lo mejor que le puede estar pasando a la revolución, es que los gringos de la Casa Blanca, estén desconociendo el veredicto del Poder Electoral Venezolano, ya que ello  pone al descubierto a que intereses obedecen los fascistas amarillos que vendieron su alma a los que huelen a azufre allá  en el norte; y porque además, ese afán de querer sacar del juego a quienes el pueblo soberano instaló  en Miraflores democráticamente,  reafirma que en verdad ésta, es una revolución antiimperialista, como la proclamo y concibió el comandante Hugo Chávez, lo cual honra y dignifica el proceso.

En concreto, lo cierto y verdadero de toda verdad, es que por encima de campañas llenas de mentiras en lo económico y político, propaganda disociadora que enfermó y asustó a mucha gente, así como desaparición de productos alimenticios y compra de votos con los dólares enviados por el imperio a sus lacayos aquí dentro de Venezuela; reitero, el pueblo patriota volvió a propinarles otra  derrota, el  recién pasado 14 de abril, cuando hizo con sus votos Presidente a Nicolás Maduro,  hombre de pueblo que Chávez sugirió, para que tomara las riendas de la Patria Bolivariana, siempre  junto y subordinado al pueblo soberano.
…………
(*) Miembro PSUV-Táchira